PEDRO DE SILVA
Se puede amar a una actriz (o a un actor, claro) siendo sólo espectador? Se puede, y hay especies. Una es la que tiene su realización en las fantasías eróticas; otra, la que adora tanto la flor que no quiere deshojarla, y, en fin, está el fetichismo puro y duro, que sin más quiere tener ese objeto. Mi forma, no tan inocente, de amar a una actriz consiste en buscar en ella una complicidad sin respuesta, en intentar entenderla. Leo que Charlize Theron, una de mis amadas, confiesa que padece un TOC (trastorno obsesivo compulsivo), que la lleva a ordenar cosas, y que todo viene de haber presenciado el asesinato de su padre por su madre. Caramba. A partir de ahí me pongo a pensar en ese fantasma que la posee y le crea un caos por dentro, que ella mantiene a raya ordenando cosas por fuera, y doy más valor al equilibrio fascinante de su belleza, de tan trabajosa factura; o sea, la amo más.