PEDRO DE SILVA
Hasta el algodón engaña algunas veces, pero la fotografía no engaña. La fotografía es un asunto misterioso, la magia más lograda hasta ahora, en la historia humana, para detener el tiempo. La pintura ya es otra cosa, en ella el tiempo existe, depositado en capas, día a día, en las horas de trabajo del pintor. En la fotografía se captura lo que el engañoso tiempo quiere llevarse, el instante, y el instante es el plano quieto en que ocurren las cosas, aunque no transcurran. Por eso las fotografías revelan todo. Viene el proemio a cuento de las fotos de estos días de Angela Merkel junto a Sarkozy. El asunto es que hacen una gran pareja, su imagen irradia esa atracción de las células de dos cuerpos cuando se sienten bien unas cerca de otras, aunque el capataz cerebral quiera disuadirlas. En una foto se ve detrás a Carla mirando a otro lado, como distante. O no se entera o no se lo puede creer.