EN DIRECTO

¡Bueno está el ´ganao´!

 01:31  
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

RUFO GAMAZO RICO Nunca dejaron de ser respetables, pero hoy son menos respetados: el cura, el juez, el maestro, el padre, el médico... no concitan la estima y la obediencia de antaño. Por el respeto se reconocen el servicio y los méritos de las personas constituidas en autoridad, y la importancia y necesidad de 1a función que tienen encomendada. Por eso se ha dicho que el respeto significa aceptación y sostén de valores necesarios para el buen funcionamiento de la sociedad. El pueblo avisa de que las cosas marchan a la deriva porque "se ha perdido el respeto" y "aquí no hay vergüenza", dos lugares comunes con mucha miga. Tal vez convendría acatarlos como una acertada manera de referirse a la consabida crisis de valores, la más grave y perjudicial de cuantas agobian y debilitan a la comunidad. Todos los valores que conformaban antiguas formas de vida han sufrido persecución de la prepotente progresía, pero aquellos que todo el mundo consideraba más valiosos y arraigados están soportando los embates más duros y destructores: es muy lógico que los desastrosos efectos aparezcan más visibles porque lo mejor deviene en lo peor cuando es corrompido o manipulado hasta hacerlo irreconocible. De ahí la especial inquina en utilizar la descalificación y el descrédito contra los valores que corrientemente son tenidos como fundamentales. Así las cosas, un día tiene que aguantar el tipo la familia; otro, la religión, la enseñanza o la justicia .Y en la mayoría de los casos con resultados poco consoladores. De un tiempo acá, los jueces parecen encontrarse en la vorágine de una tempestad. Todo el mundo se atreve a criticar sus actuaciones, imponerles criterios, protestar contra sus decisiones y discutir su idoneidad. Hasta se ha osado, uno y otro día, poner en entredicho diligencias que por ley están atribuidas en exclusiva a la Audiencia Nacional, Consejo del Poder Judicial y el Supremo. El triple caso de Baltasar Garzón en este alto tribunal ha dividido a buena parte del país en dos bandos irreconciliables; abogados, jueces, políticos, periodistas y gentes de la farándula se manifiestan a favor o en contra del famoso, no por razones jurídicas sino movidos por su adscripción partidista: lo mismo ha ocurrido con relación a los condenables sucesos de Cuba. El tema es recurrente en los debates televisivos donde los participantes únicamente coinciden en afirmar, al principio de la intervención, que el asunto está en manos de los jueces que en definitiva son los que tienen que decidir. Pronto se ve que el exordio que rebosaba sensatez no era más que un juego de hipocresía y que el propósito del tertuliano no es otro que imponer al juez su particular versión de los hechos y exigirle la sentencia que, aunque horro de saberes jurídicos, él mismo ha preestablecido. Ni que decir tiene que ese innoble azacaneo de la justicia es causa de un daño irreparable en el prestigio que es connatural y necesario a su exquisita función y motivo de confianza en la sociedad. No sorprende su baja valoración popular de la justicia cuando es objeto de chanzas de gusto y oportunidad muy discutibles. A pesar de los pesares, se ha reaccionado con pasmo y escándalo ante las manifestaciones de Felipe González en un multitudinario congreso de su partido. La verdad es que no trató el tema con la finura y respetuosa discreción que era de esperar en un político de su experiencia. Afirmó que la justicia "está hecha unos zorros"; se ha pretendido justificar como coloquial y mitinesco; pero el estilo propio del mitin suele ser arengario. Y no es de recibo culpar al ganado que está al frente de la cúpula de la justicia. ¡Bueno está el ganao! es observación propia del mayoral. Llueve sobre mojado: primero Pedro Pacheco ganó celebridad al afirmar que la justicia "es un cachondeo", luego Guerra, a la sazón lugarteniente de González, proclamó la muerte de Montesquieu, esto es, el fin de la independencia de la justicia, tenemos pues lo que se sembró. La entidad de la cuestión no permite bromas. Cierto es que la justicia "está hecha unos zorros" por culpa de un sistema inadecuado y torpe que no es creación del estamento judicial. Con alguna frecuencia se piden cambios radicales y urgentes; el propio González tuvo tiempo suficiente para promoverlos.

COMPARTIR
 
 destacados
EL TIEMPO
Consulta la predicción
         meteorológica
EN MI OPINIÓN
Envía tus propios
        artículos
-------------------------------------------------------------------------
AGENDA
Disfruta de tu tiempo
         libre
BLOGS
Sigue las bitácoras
         más interesantes
EXTRAS EN LA WEB
 

Envía tus propios eventos

A partir de ahora puedes ser tú el que complete los actos de AGENDA CIUDAD Y CULTURA. Para ello solo tienes que registrarte en el canal, y añadir tu convocatoria a través de un formulario muy simple.
 
LAOPINIONCORUNA.ES EN LA RED
FACEBOOK
Hazte fan en Facebook
YOUTUBE
Últimos videos
en Youtube
TWITTER
Sigue toda la información de A Coruña y área metropolitana en Twitter
   CONÓZCANOS:   CONTACTO  |  LA OPINIÓN A CORUÑA  |  LOCALIZACIÓN       PUBLICIDAD:   TARIFAS WEB  |  TARIFAS PAPEL  |  CONTRATAR   
laopinióncoruña.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopinióncoruña.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
Adaptado a la Ley de Protección de Datos por
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad 2009