Desde Los Cantones

Una semana sin fútbol, ¡ojo con Louzán!

16.10.2015 | 01:10
Una semana sin fútbol, ¡ojo con Louzán!

Una semana sin fútbol de competición es demasiado para quienes el balompié supone la exaltación de un estado de ánimo. En Brasil, por ejemplo, es la expresión de la espontaneidad, de la creatividad; en Argentina, se juega como vive. Con el fútbol, los argentinos ganaron las guerras perdidas. En España, la selección nacional aupada por Luis Aragonés se desvanece en las manos del equívoco y enquistado Del Bosque. Hemos inventado la roja para evitar cualquier desviacionismo patriótico, confusión interesada entre política y cultura, con Manolo el del bombo haciendo el compás. El discurso criptacionalista ha calado en algunas regiones, como en Cataluña, cuyo club, el Barcelona, acapara el 69,3% de los seguidores catalanes (el Real Madrid, el 19,6% y el Español, el 2,2%). El Barça, soporte y escenario de una de las ficciones nacionalistas, luce el eslogan Mes que un club, acuñado durante el franquismo por Narciso de Carreras. En La Coruña, el R. C. Deportivo vive horas gozosas. De ser una entidad personalista y profesional, ha pasado a un régimen corporativo, que ha devuelto al Superdépor solvencia y respetabilidad, además de un elenco esperanzador. Al fútbol hay que limpiarlo en sus instituciones. La FIFA, con sus escándalos, ha minado su credibilidad, de tal modo que su regeneración, en todas las esferas, no llegará mientras permanezcan eternizados personajes como Platini, Villar, Blatter, etc. Al periodismo deportivo capitalino también le corresponde hacer autocrítica en ese oligopolio formado por los mismos y, parafraseando al Tata Martino tras su experiencia catalana, mientras existan periodistas de camisetas, cuyo tono intelectual es mejorable. La chismografía, las infidencias, son el pan cotidiano en medios que debían ser respetables, tal vez empujados por una cultura que ha perdido el sentido de discriminar lo lícito de lo que no lo es, lo aceptable de lo que no lo es. Por su conocimiento y su riqueza literaria, personalmente, salvo, entre otros, a Orfeo Suárez, redactor de un diario madrileño.

Otrosidigo

Relevado de la Diputación de Pontevedra, D. Rafael Louzán ocupa la Federación Gallega de Fútbol, personaje a extravíos del mérito y de la capacidad. En su círculo político, por sus cabildadas, se le conoce como el sheriff. Su objetivo es llevarse la Federación Gallega, establecida en La Coruña desde 1909, a Santiago. Cuenta con el apoyo de Núñez Feijóo. Existe, sin embargo, un convenio con la Federación Española y el Ayuntamiento herculino para construir aquí la Ciudad del Fútbol, que debe ser respetado. D. Xulio ha de aplicar su talento para evitar cualquier funambulismo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine