Desde Los Cantones

Las tradiciones municipales

20.05.2016 | 01:24
Las tradiciones municipales

El Ayuntamiento de La Coruña ha excusado su colaboración institucional a los organizadores de las fiestas de San Juan y sus hogueras, catalogadas de Interés Turístico Internacional, fiestas de referencia y de gran arraigo en nuestra ciudad. La Función del Voto tampoco ha tenido prestaciones municipales, porque para el Gobierno de la Marea Atlántica las tradiciones son una especie de exclusión en la senda del progreso, obviando que modernidad y tradición, sabiamente mezclados, son la quinta esencia del progreso. Nuestro alcalde, como jurista, conoce que, incluso en las revoluciones más radicales, se ha conservado tradicionalmente buena parte del Derecho del vencido. Hay políticos que, en este capítulo (el de las tradiciones), llegan a considerar rareza la práctica de virtudes humanas. Por ejemplo, la lealtad. Cuenta el profesor Sagardoy que, en el proyecto del Estatuto de los Trabajadores, se sustituyó la palabra "deslealtad" -considerada franquista-, que figuraba en el anterior texto legal, por "transgresión de la buena fe contractual". Hay que ser cuidadoso con las medidas obstruccionistas que, en la actividad de algunos políticos, es la sal gruesa de sus hábitos cotidianos. Sin embargo hablan insistentemente de cercanía y trato sencillo con la gente, solución-trampa utilizada para problemas que no aciertan a resolver. Critican, a su vez, la caspa que rodea a los actos religiosos. Todo ha de ser laico. La Función del Voto, por poner un ejemplo cercano, llegarán a sustituirla por coprolalia progresista en versión municipal y espesa, aunque lo de moda ahora es chinchar al toro. Don Xulio, como alcalde, representa a toda la ciudadanía y ha de identificarse con la mercancía que arrastra su cargo; es aquí donde radica el principio de distinción. Un líder político se distancia de la gente y pierde autoridad y ascendencia, cuando no persuade a sus convecinos, es más, se aleja de la ciudadanía a la que no suele convencerse con consignas sino con convicciones.

Otrosidigo

Los alcaldes de la democracia y un sillón vacío en la Función del Voto, ante el altar de Nuestra Señora del Rosario, patrona de La Coruña. Me viene a la memoria la actitud del embajador marqués de Bussianos, cuando se registraba la ausencia, sin aviso, en cualquier convocatoria diplomática. Colocaba una figura de porcelana en la silla que debiera haber sido ocupada por el ausente.

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