Shikamoo, construir en positivo

Veinticinco años... y sumando

04.06.2016 | 01:08
Veinticinco años... y sumando

Fue el 1 de junio del año 1991 cuando las organizaciones Estudantes Solidarios y Comisión Galega pro-Amazonía fundaron la Coordinadora Galega de OnGDs. Y, a partir de aquí, diferentes personas y organizaciones de Galicia, implicadas de alguna u otra forma en aquello de la cooperación internacional, fueron engrosándola y haciéndola más presente en la sociedad. Ese fue el germen de lo que hoy, veinticinco años y tantos cambios después, sigue siendo la Coordinadora, que cuenta con 45 organizaciones federadas. Un espacio de reflexión, trabajo, propuesta a la sociedad y reivindicación de un ámbito que ha discurrido en Galicia por un camino de éxitos, dificultades, potencia y retos pendientes. Hoy traigo a la Coordinadora a esta ventanita al mundo. A un poco de su historia y de su presente, con ánimo y ganas de compartirlo con ustedes.

Si me preguntan qué es lo más importante y destacable de la Coordinadora y su historia, les diré que para mí es y ha sido su probada independencia de todo tipo de sesgos partidistas y partidarios. Ciertamente, en la misma ha habido personas pertenecientes a diferentes ideologías y organizaciones políticas. Pero si algo se ha hecho bien, desde mi punto de vista, es que la labor coral de la Coordinadora ha tenido como foco absolutamente diáfano y nítido la búsqueda de mayores cotas de excelencia en la acción en cooperación por parte de Galicia y sus organizaciones. Y esto sin contaminaciones de otros tipos, tan frecuentes tristemente en nuestro entorno. Y es que en la Coordinadora no se ha tratado nunca de arrimar el ascua a la sardina de cada una de las siglas en permanente tira y afloja por comandar nuestra acción colectiva, disfrazándolo de acción social. No. Se trata de construir, de armonizar un discurso sólido que amerite la práctica de la cooperación y fortalezca a sus actores. Y eso imprime carácter y termina siendo un bagaje de quien así se comporta, reconocido por las instituciones y por la sociedad civil.

Yo conocí desde dentro la Coordinadora en el año 1997, en el que me incorporé a Intermón Oxfam, organización siempre activa en el seno de la misma. Y puedo afirmar que lo que me encontré, a lo largo de años de participación de diferentes formas, fue una oportunidad de conocer, aprender y compartir. En diferentes etapas y con distintas organizaciones y personas, el ambiente de la Coordinadora siempre fue positivo y constructivo. Y desde la misma se afrontaron diferentes hitos y sucesos con ganas de que esto continuase así. El nivel de intercambio de experiencias, de visitas de otros lugares de España y del mundo, de acciones y actividades conjuntas y de interés por unos temas ciertamente minoritarios en la sociedad fue siempre un gran activo de la acción colectiva de las organizaciones gallegas. Y eso, de alguna forma u otra, ha quedado ahí y es la contribución de la Coordinadora a la sociedad.

Hoy la Coordinadora sigue en marcha, en un momento ciertamente difícil en la cooperación de Galicia. El contexto económico de estos últimos años y unas prioridades sociales y políticas por caminos bien distintos a los de la cooperación, así como cambios sociales y sociológicos en dicho período, han propiciado tal escenario. El sector de la cooperación está hoy notablemente más reducido, después de la desaparición o la reducción de la presencia de algunas de las organizaciones presentes en nuestro entorno. Pero la ilusión por mostrar a la sociedad cuál es un camino de cooperación y apoyo mutuo entre los pueblos continúa ahí, bien presente. Y la Coordinadora celebra su aniversario continuando un trabajo decidido y coral, y arropada por muchas personas, de hoy y de siempre. Cuando ustedes lean estas líneas ya habremos compartido juntos, ayer, un documental sobre la historia de la misma, como forma de celebrar estas dos décadas y media de trabajo, esfuerzo y compromiso.

Creo sinceramente que la Coordinadora, por haber sido fundada desde muchas organizaciones plurales, pequeñas y grandes, por su evolución y trayectoria y por su nivel de interlocución y su capacidad de articular discurso social, es hoy un patrimonio de toda la ciudadanía gallega. Un reservorio de ideas y propuestas, pequeño porque se trata de un ámbito muy específico, pero modélico por su funcionamiento, su independencia de los poderes públicos y de los partidos políticos -lo reitero y lo reiteraré hasta la saciedad- y por su capacidad propositiva. Ya nos gustaría que en Galicia, en muchos otros ejes temáticos, existiese una organización así.

Solo me resta, terminando de escribir estas líneas antes de ir a reunirme con los que son amigos y fueron compañeros y maestros en esta bonita aventura, desearle otros veinticinco años de trabajo, ilusión y compromiso al grupo humano que vaya siendo heredero de todos los desvelos de quienes construyen y fueron construyendo, día a día y paso a paso, este planteamiento colectivo. Ojalá sea así, porque no andamos sobrados de valores profundos cocinados desde la capacidad, la generosidad, el compromiso y una visión del mundo que no renuncie a los tiempos en los que vivimos, pero donde tampoco puede dejar de estar la Pacha Mama y un planteamiento telúrico y hasta cosmológico de nosotros mismos en la naturaleza que nos da cobijo y que, indefectiblemente y por mucho que nos empeñemos en otra cosa, solo rinde cuentas a sí misma...

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine