Editorial

Inadmisible colapso en las comisarías de A Coruña

13.08.2017 | 02:22

Los problemas ocasionados este verano en A Coruña por la falta de personal en las comisarías de la Policía Nacional tanto para la tramitación de documentos como DNI o pasaporte como para efectuar denuncias por delitos han motivado protestas de los sindicatos policiales por la situación límite y la intervención del Defensor del Pueblo, que demandó el refuerzo de la plantilla policial durante la época estival en aquellas ciudades, como A Coruña, donde se registran colas.

La plantilla destinada a la tramitación del Documento Nacional de Identidad (DNI) y pasaporte disminuyó en A Coruña un 36% con respecto a 2011, según los datos ofrecidos por el Gobierno central en julio en la respuesta a una pregunta escrita presentada por el PSOE en el Congreso.

La unidad de la Avenida do Porto contó el año pasado con 11 efectivos, frente a los 17 de cinco años antes. En el caso de Lonzas, también hay menos personal, pues la oficina pasó de tener ocho efectivos a cinco. La portavoz del SUP en A Coruña, Sandra Castro, denuncia que los actuales efectivos son claramente insuficientes para atender a una ciudad de 250.000 habitantes.

La situación se agravó en agosto, lo que llevó al Defensor del Pueblo a instar públicamente al Gobierno a que refuerce la plantilla en aquellas ciudades donde se había visto drásticamente mermada, entre las que figura A Coruña.

La escasez de personal en las comisarías coruñesas no solo afecta a la tramitación de documentos de identidad, sino también a la seguridad. El tiempo para tramitar denuncias por determinados delitos no debería superar los quince minutos, pero la espera algunas noches durante este verano en las dependencias de Lonzas llegó a varias horas.

El pasado 3 de agosto, el servicio de noche se realizó en Lonzas con un solo funcionario y las esperas alcanzaron las cinco horas. Los trámites para formalizar determinadas denuncias deben ser cosa de minutos, señalan los funcionarios, pero la escasez de personal obliga a coruñeses y turistas víctimas de delitos a esperar durante horas en las dependencias policiales, sobre todo durante los fines de semana.

El año pasado se presentaron en A Coruña 85 quejas relacionadas con el funcionamiento de la Oficina de Denuncias, lo que representa el 65% de las quejas que se formalizaron en todas las comisarías de Galicia, de las cuales 58 fueron para reclamar por el tiempo de espera.

El SUP exige a la Dirección General de Policía una convocatoria urgente para que se cubran las plazas vacantes antes de llegar a una situación insostenible en A Coruña. "Estamos moviéndonos en el filo de la navaja", advierte el sindicato, que indica que hay empleados que temen por su seguridad.

En la Oficina de Denuncias de A Coruña hay doce vacantes de 30 plazas disponibles. De las doce, seis están sin cubrir y, las otras seis, son de funcionarios que están de baja. A esta falta de personal, según explica el SUP, hay que sumar los puestos sin sustituir de los trabajadores que están de vacaciones.

El colapso en las comisarías está provocando que los propios funcionarios teman por su seguridad y la de los ciudadanos en las dependencias en las que se encuentran, subrayan los representantes sindicales, quienes advierten de que hay personas que se ven obligadas abandonar la comisaría sin ser atendidas debido a las horas interminables de espera.

Los representantes policiales sostienen que se ha llegado a esta situación al ir capeando los problemas con improvisaciones que acaban por pasar factura y recuerdan que se optó por reducir el horario de la oficina de los jardines de Méndez Núñez, que pasó de estar abierta las 24 horas a dar servicio única y exclusivamente de lunes a viernes durante la mañana y la tarde. Es la oficina de Lonzas, por tanto, la que tiene que asumir todas las denuncias durante las noches y los fines de semana, que es cuando hay menos patrullas en las calles y más delincuencia.

Los funcionarios destinados en estas dependencias, además de recoger denuncias rápidas, se encargan de asuntos relacionados con violencia de género de lunes a viernes, en horario de tarde-noche, así como los fines de semana y festivos.

Entre los delitos de los que los ciudadanos dan cuenta a los policías figuran hurtos, asaltos, robos de diferentes modus operandi y lesiones con arma blanca. El Sindicato Unificado de Policía advierte de que la lejanía de las dependencias policiales de Lonzas y las largas esperas provocan que muchas denuncias no se lleguen a formalizar y el 091 carezca de constancia de la comisión de esos delitos.

Según las estimaciones de los sindicatos, en el primer semestre del año han quedado sin esclarecer el 80% de los robos denunciados en A Coruña, una cifra poco satisfactoria que está sin duda relacionada con la escasez de efectivos en las comisarías.

Esta situación es impropia de una ciudad de las dimensiones de A Coruña, que se convierte en verano en uno de los grandes focos de actividad en Galicia. Los responsables en el Ministerio de Interior no pueden hacer oídos sordos a las advertencias de los funcionarios policiales sobre la peligrosa precariedad en las comisarías de la ciudad y deben poner remedio a estas carencias antes de que se llegue a males mayores.

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