-Dice avecilla que lo lamenta, pero que si alguno se hizo ilusiones sobre lo que podría sacar con la Operación Retorno -la que tiene el PP en marcha tras el de los castristas- ya se puede ir despidiendo. Ha dicho Alberto -sí, él- que la cosa se plantea a partir de la idea de que los que retornan tengan algo que dar, que no todo sea recibir, cogno. Y en ese algo hay escala de cotización; una Alcaldía, como en el caso de Ponteareas, pesa mucho. Ojo. ..
-Por poner un ejemplo: alguno que ya manifestó su voluntad de volver tendrá, para hacerlo y recibir la recompensa, que firmar primero ciertos papeles y luego pasarlos por Registro. Los tiempos en que se confiaba en los documentos privados ya pasaron hace mucho; verbigratia desde que en Porriño pasó lo que pasó y los aliados previstos se quedaron con las pelas y las actas. ¿No?
-Por lo demás, sabed que los albertinos han arreglado las listas, incluyendo los bailes entre Congreso y Senado, para enviar a Madrid a quienes quieren a distancia -a alguno lo preferían aún más lejos- y para hacer sitio a la gente del 2009, como Alfonso Rueda. Y de paso para arreglar lo de la provincia de A Coruña, en la que Negreira dispone ya de casi todas las bazas. ¿Capisci?
-¡Ah! Y antes de que se me olvide: no especuléis con la lista del Senado por Pontevedra. Sí, es cierto que Corina Porro es, por orden alfabético, la última, pero nadie piensa en que vaya a tener los mismos votos -o menos- que los otros dos, y por tanto no se planteará ningún tipo de problema. O sea, justo al revés de lo que podría suceder con Silva en el otro lado, el sociata. Uyuyuy.