Las próximas elecciones generales han dejado durmientes, en el Ayuntamiento de La Coruña, dos descabellados proyectos del BNG local: gravar los impuestos de bienes inmuebles (IBI) de los pisos desalquilados y la imposición vernácula del idioma único. El rechazo ciudadano, en ambos asuntos, ha sido tan contundente que Tello y su elenco optaron por guardarlos para mejor ocasión. Pero insistirán, pasados los comicios, porque son tozudos y saben que el pusilánime alcalde está entregado a sus socios indispensables. Los bloqueiros son así. Pese a comprobar el rechazo ciudadano, tratarán de colar el alzado IBI e imponer la lengua común, aunque perturben la vida municipal. Es la cultura de la trasgresión, que erosiona la razón en otra zancada al desprestigio de la política, como expresión del interés general.
El alcalde sigue cosechando los réditos de la alianza con un grupo minoritario - el BNG lo es en La Coruña y en Galicia- que sólo sirve para la aritmética pero que, como se observa, es nociva para la geometría, porque quebranta las grandes líneas de la acción política y no responden a las demandas que la mayoría ciudadana depositó en las urnas. En manos de minorías especulativas, buscadoras de rentas, las pretensiones sectarias no gozan del asenso general y se corre el riesgo de avivar la desconfianza en los gobernantes, y sobre todo, de pasar del argumento al conflicto. Ante los hechos referidos, el grupo socialista municipal ha reaccionado tímidamente, la meliflua oposición protestó a su manera, mientras se avizora el riesgo de poner a los ciudadanos al servicio de los delirios radicales. El nacionalismo, ya se sabe, acostumbra a negar al adversario y pretende identificar sus ideas y objetivos como aspiraciones totales del municipio, pero esta vez, los vecinos, que no los políticos, a través de sus instituciones, le han soplado en el cogote.
Otrosidigo
Don Javier Losada y doña Carmen Marón repetirán en sus opciones electorales a representar a La Coruña en el Senado y en el Congreso de los Diputados, donde, como se ha informado, estuvieron inéditos durante la última legislatura. Si, como se espera, resultan elegidos, su actividad parlamentaria estará condicionada, aunque no lo deseen, por el férreo pacto que mantienen con el Bloque.