Siempre son vísperas electorales, pero unas más que otras, sobre todo por la proximidad o la influencia indirecta, así la de la metrópoli, la Nueva Roma actual. Empecemos, entonces, por Hillary Billary la llaman las malas lenguas y Obaman. Lo que tenía que estallar, estalló. La profunda cuestión racial, apenas maquillada en las series televisivas y el cine estadounidenses, el Cine, como en la vida privada, también en la pública, coloreados con uno de cada seis, cada cinco, incluso cada tres personajes. Tragar una mujer, ya se lleva. El Black Power debe esperar sine die. A menos que se dibuje otro magnicidio, o premagnicidio, en la carrera hacia la Casa Blanca. No habrá, estimamos, color, porque Hillary Clinton será la candidata demócrata.
"Lo de Italia", pues, eso, riña tumultuaria a la italiana, mera retórica acompañada de expresión corporal. Si los italianos han sido capaces de hacer todo lo que han hecho con 61 gobiernos en poco más de medio siglo, es, ya lo sabíamos, porque a la hora de la verdad funcionan seriamente. No es ni mucho menos seguro que un sistema electoral distinto, a despecho de la proporcionalidad, sea la solución y, desde luego, el presidencialismo, en modo alguno. Tampoco aquí resulta aconsejable un fraccionalismo estilo itálico, aunque, puestos en la tesitura, lo vemos preferible a un práctico dominio de la mayoría absoluta. Estamos ¿recuerdan? escaldados a siniestra tanto como a diestra.
Lo mejor que podría suceder en este país, excepto para la derecha carpetovetónica, sería una escisión centrista del PP, léase Gallardón, Piqué, etc., con el fin de abrir espacio a un partido bisagra, desempeñado en el presente por legítimas formaciones de reivindicación nacionalista, sólo benéficas para la conformación de este Estado contrahecho, pero escasamente en lo que se refiere a la naturaleza del Gobierno. Mientras tanto sigan la permanente televenta de estampitas de curso legal ahorradas o devueltas. ¿Cuántos indecisos, continuaremos preguntándonos, picarán en el timo?
Cuenten por los dedos, y basta.