Los más de 5.000 establecimientos de las ocho cadenas que tiene distribuidas por todo el mundo la multinacional coruñesa Inditex son el mejor y el único escaparate de las firmas en las principales calles comerciales del planeta. Con su particular estrategia de marketing, Inditex casi no publicita sus tiendas ni sus productos—salvo algún anuncio en la prensa que avisa del inicio de las rebajas—, por eso el punto de venta se convierte en el principal de reclamo para los clientes. También funcionan como un terminal de recogida de información del mercado que retroalimenta a los equipos de diseño e informa de las tendencias más demandadas y de las prendas que no tienen éxito.