AGENCIAS | SANTIAGO
La conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, negó ayer la suspensión de la autoconcertación y reiteró que los hospitales del Servizo Galego de Saúde operan "mañana y tarde, y de noche, cuando es urgente".
Preguntada sobre la supresión de las llamadas peonadas -horas extras que realizan los facultativos-, la titular de Sanidade explicó que los equipos directivos de los centros hospitalarios trabajan para "mejorar la eficiencia del sistema" a través de iniciativas pensadas para "garantizar la actividad asistencial y vincularla a una mejora de los rendimientos".
De este modo, señaló que la dirección de los hospitales está trabajando en colaboración con los distintos servicios asistenciales con el objetivo de "adoptar las modificaciones necesarias en la organización", tanto en lo relativo a pruebas diagnósticas, como en consultas y cirugías.
En todo caso, Pilar Farjas garantizó que todos los centros de la comunidad están trabajando "de forma habitual", puesto que el objetivo de la Consellería de Sanidade es alcanzar la "eficiencia" y "reducir las listas de espera".
Por último, avanzó que las modificaciones organizativas en la tarea de los centros sanitarios se tratará en la reunión de la mesa sectorial de Sanidad, convocada para hoy. Allí, sindicatos y representantes de la consellería abordarán la gestión de la actividad quirúrgica y diagnóstica en los centros.
Estas declaraciones llegan días después de que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, asegurase que el Sergas va a mantener las operaciones de tarde aunque va a priorizar que la actividad quirúrgica se realice por las mañanas siempre que sea posible. Con esta medida quieren evitar que los facultativos deriven operaciones a la tarde con el objetivo de cobrar las llamadas peonadas. Una actividad que el Consello de Contas denunció como habitual. Este organismo señaló que hubo facultativos que cobraban hasta 60.000 euros al año en horas extras.