ANXO LAMELA | COPENHAGUE
Portugal se dejó dos puntos en Copenhague, en un partido en el que debió haber goleado y que por su ineficacia acabó en empate, un resultado que sumado al triunfo sueco en Hungría lo deja casi eliminado. Sólo su falta de acierto en el remate puede explicar que Portugal se fuese al descanso con un gol en contra: el equipo de Carlos Queiroz desperdició media docena de ocasiones claras para haber resuelto el partido, pero no lo hizo, y se llevó un marcador muy injusto.
Como había previsto su seleccionador, Morten Olsen, Dinamarca cedió el balón a la selección lusa, aceptando su inferioridad, y sólo en los primeros minutos pareció querer disputar la posesión, para luego dedicarse a cerrar espacios y apretar los diente atrás, con el balón largo a Nicklas Bendtner casi como única opción en ataque. Precisamente el jugador del Arsenal abrió el marcador, pero Liedson, a poco del final, logró el empate.