RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
En María Pita es Navidad, o al menos en el Ayuntamiento ya están pensando en las fiestas de final de 2009. Ha sacado a concurso el suministro e instalación del alumbrado navideño para este año y el próximo. El Concello está dispuesto a gastarse en esta "tradición" 540.000 euros anuales.
Las luces de Navidad, con sus campanas y letreros de Feliz Navidad, y todo el sistema ornamental que anuncia la llegada del 25 de diciembre estarán en las calles más transitadas de la ciudad. El Ayuntamiento no presenta grandes novedades sobre los puntos donde se instalará la iluminación. Los clásicos no fallan: entre otros, fachada del Palacio Municipal, plazas de María Pita, Azcárraga, España y Cuatro Caminos, las rondas de Nelle, Outeiro y Monte Alto, el paseo marítimo y Linares Rivas y Obelisco. En total, una veintena de vías que disfrutarán del alumbrado navideño.
La empresa adjudicataria tendrá que encargarse de que funcionen todas las luces, con servicio de mantenimiento las 24 horas del día. El Ayuntamiento coruñés todavía no ha concretado la fecha exacta en la que el alumbrado deberá estar encendido, aunque será, según sus cálculos, antes del 8 de diciembre.
El Gobierno municipal establece que el final de las fiestas será entre los días 8 y 10 de enero, para a continuación proceder a la retirada de todo el alumbrado: la empresa tendrá como máximo hasta el 30 de enero para recoger la iluminación hasta la siguiente Navidad. Otra condición indispensable para ganar el concurso es que se utilicen luces de consumo eficiente. Lo que el Concello todavía no tiene claro es si los letreros luminosos serán en gallego, castellano o en ambos: "Los motivos a instalar deberán estar relacionados preferentemente con la Navidad, con textos en idioma a determinar por los responsables municipales", concreta el Ayuntamiento en el pliego de condiciones del concurso.
El contrato es por dos años, aunque prorrogable otros dos. Para las navidades de 2007 y 2008, el Ayuntamiento sacó a concurso la colocación del alumbrado por 400.000 euros al año. La crisis no puede con la Navidad.