PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
Los vecinos de Os Castros que protestan por la descargas de carbón temen que las dificultades para financiar las obras del puerto exterior retrasen la resolución de los problemas que padecen.
Tanto la asociación de residentes del barrio como la Plataforma Anticarbón opinan que sólo el traslado de la actividad portuaria a punta Langosteira supondrá el cese de las descargas en la ciudad y, por ello, temen que los trabajos para la construcción de los nuevos muelles sufran retrasos a causa de la falta de liquidez.
"Estamos preocupados porque no han hecho lo que tenían que hacer. Creo que el puerto exterior tardará mucho tiempo en funcionar y que la mayoría de los vecinos que hemos protestado por el problema de las descargas de carbón no llegaremos a conocerlo", declara la presidenta de la Plataforma Anticarbón, Mariló Prado.
La dirigente de la asociación vecinal del barrio es todavía más pesimista. Margarita Santiago está convencida de que las obras en punta Langosteira sufrirán retrasos, pero advierte de que la finalización de los trabajos no tiene por qué suponer la solución del problema de las descargas en Os Castros.
"El puerto exterior, por su situación geográfica, va a estar la mayor parte del tiempo sin funcionar. Me parece que están tirando el dinero", declaró la presidenta de la asociación vecinal, que, a pesar de estas críticas, espera que la dársena exterior esté lista cuanto antes para que los residentes conozcan hasta qué punto resultará beneficiosa para Os Castros.
El Ayuntamiento manifestó ayer que la intención del ministro José Blanco de negociar la concesión de un crédito demuestra el interés de Fomento por el puerto exterior.