REDACCIÓN | SANTIAGO
Los ecologistas tendrán en breve un aliado inesperado en su lucha contra la degradación del territorio y el urbanismo descontrolado. Casi 20.000 kilómetros cuadrados de Galicia serán fotografiados desde el aire para tener una perspectiva a vista de pájaro de la comunidad que facilite la planificación del territorio, el diseño de futuras infraestructuras y la ordenación racional del suelo.
Con este ambicioso objetivo, la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras colaborará con el Centro Nacional de Información Geográfica (CNIG) para captar fotografías áreas del este y oeste de Galicia. Obtener este valioso material costará 1,6 millones de euros, de los que el 34% será asumido por la Xunta, que se ocupará también personalmente de la cobertura fotográfica de 13.361 kilómetros cuadrados de Galicia y del posterior procesamiento de las ortoimágenes.
Las actuaciones, que recibieron ayer el visto bueno del Consello de la Xunta, se enmarcan dentro del Plan Nacional de Ortografía Aérea con el objetivo de actualizar periódicamente la cobertura fotográfica de todo el territorio español.
Pero la iniciativa no tendrá un objetivo puramente cartográfico. El material que se recabe gracias a este proyecto contribuirá a desarrollar la iniciativa Inspire, que se basa en la creación de una infraestructura europea homogénea de información espacial enfocada al ambiente.
Contar con una completa y actualizada visión aérea de la comunidad, sin embargo, también será una herramienta fundamental para la Xunta. Y es que la Dirección Xeral de Sostenibilidade e Paisaxe tiene las competencias para la elaboración, mantenimiento y actualización de toda la información cartográfica y geográfica de la comunidad. En este sentido, la toma de estas fotografías aéreas de gran precisión y calidad digital se convertirá en una herramienta muy útil para la planificación territorial, el estudio de la ocupación y usos del suelo y del paisaje, la medición de la densidad y distribución de las edificaciones y la vegetación o la detección de cualquier cambio importante que se produzca en el territorio.