ÁLVARO FAES OVIEDO
y presta atención relativa a lo que sucede en la pista, donde Hamilton se paseó ayer en la sesión clasificatoria. El fin de semana tiene aroma a despedidas, con muchos pilotos pendientes de encontrar acomodo. Sólo Ferrari (Alonso y Massa) y Red Bull (Vettel y Webber) tienen asegurada su plantilla y eso hace circular infinidad de quinielas.
La sesión clasificatoria empezó de día, con treinta grados y un sol radiante, y terminó de noche. Alonso vio caer la oscuridad desde el garaje. Hundido, con un coche incapaz y con Ferrari en la cabeza desde hace tiempo, se quedó en la Q1: decimosexto, el puesto al que se abonó en las tres sesiones anteriores de trabajo libre
Hamilton disfruta hoy (14 horas, La Sexta) de su cuarta pole del año -decimoséptima en su carrera- y lleva todos los números para arrasar. Tuvo que pelear hasta el final con los Red Bull de Vettel y Webber, pero el vistazo al cronómetro dejó al McLaren en un ámbito galáctico y cortó las alas a los pilotos de la bebida energética. El inglés cerró la toma de tiempos y bajó a Vettel de la nube. Le colocó seis décimas, diferencia inusual para un sábado, una clara demostración de que la pista de estreno le viene a la medida al coche del británico.
Junto al circuito, la espectacular cubierta del futuro parque temático de Ferrari impone. El cavallino, negro sobre amarillo, domina sobre una descomunal techumbre roja. Pero abajo, en el circuito, sus coches no estuvieron a la altura. Fisichella sigue incapaz de hacer nada en condiciones con el F60 y Raikkonen cumple el contrato como un funcionario de las carreras, a la espera de que le llegue la hora de tomar la puerta de salida. Quiere volver a McLaren pero no acaba de entenderse con los dirigentes de este equipo a la hora de fijar los detalles económicos.
Para Fernando Alonso será difícil despedirse de Renault con una alegría. El asturiano solamente dejó por detrás a los Force India, a su compañero Grosjean y al desacertado Fisichella. Nada que hacer con un coche abandonado a su suerte por un equipo que piensa en 2010 desde hace meses, cuando supieron de la marcha del asturiano.
Button, el nuevo campeón, trabajó con placidez y se clasificó quinto, la tónica en la segunda mitad del año, cuando se limitó a dosificar su ventaja del fulgurante comienzo. Le ganó de nuevo Barrichello, su compañero por unas horas más. El brasileño está a punto de anunciar el fichaje por Williams, donde estará con Nico Hulkenberg, el reciente ganador de la GP2.
Rosberg ya confirmó que no seguirá en su equipo y sus opciones de futuro están entre Brawn GP y McLaren, aunque el camino hacia Woking solamente se le despejaría si la operación de Kimi Raikkonen se trunca definitivamente. Entre los equipos nuevos, únicamante Campos ha desvelado uno de sus pilotos. Ayer mismo se confirmó que Bruno Senna, sobrino del mítico Ayrton, pilotará para el equipo español.