Los municipios del área metropolitana de A Coruña albergan a casi 200 vendedores ambulantes autorizados de los que la mayor parte, más del 63%, reside en el concello de Arteixo. En este territorio están censados un total de 125 comerciantes ambulantes de los que 96 son extranjeros, en su gran mayoría de origen marroquí o subsahariano.
Ningún otro ayuntamiento registra un número tan elevado de residentes que se dedique a este tipo de actividad económica. En el segundo puesto de la lista, a mucha distancia, están, empatados Oleiros y Cambre con 15 ambulantes autorizados cada uno. A continuación le siguen Culleredo con 14; Sada y Carral con 9 cada uno; Betanzos y Bergondo con 6 respectivamente; y Abegondo con 5. Arteixo es el municipio de la comarca que tiene más habitantes extranjeros y una gran parte de ellos se dedica a la venta ambulante.
Estos vendedores se dedican en su gran mayoría a la venta de productos textiles —todo tipo de prendas de ropa— seguida de la alimentación y después el calzado y otros artículos de cuero.
La mayor parte de los ambulantes son particulares pero existen empresas que además de tener su local fijo en un municipio colocan una parte de su producto en las numerosas ferias que se organizan en la comarca y en la provincia.
Varias panaderías de Oleiros y Cambre, una zapatería e incluso una pescadería y un empresa de semillas, se desplazan habitualmente por la comarca para vender sus productos en las ferias.
El feirón de los sábados en Sada, las ferias del 1 y del 16 en Betanzos y las grandiosas de Año Nuevo y Todos los Santos, así como los domingos en Arteixo, los fines de semana en la zona de O Burgo y en el campo de la feria de Cambre, son citas ineludibles para los ambulantes, que se desplazan por toda el área metropolitana y también por la provincia, aunque muchos abarcan incluso toda la comunidad gallega.
Estos vendedores tienen que inscribirse en el Rexistro Xeral de Comercio Ambulante de Galicia para ejercer su actividad. La Xunta les otorga un número clave que se incorpora a su tarjeta acreditativa. La inscripción en este requisito es imprescindible también para solicitar después la licencia municipal con el fin de instalar sus puestos en los municipios. La inscripción obliga además a pagar unas tasas.