AGENCIAS | MADRID
El Atlético de Madrid se presenta mañana en Riazor con su peor racha de Liga como visitante de los últimos cuatro años, un solo punto en cinco partidos, y como uno de los equipos menos productivos a domicilio esta temporada.
Un empate, conseguido el pasado 26 de septiembre en Mestalla frente al Valencia (2-2), es la única alegría que se ha dado el Atlético lejos del Vicente Calderón. El resto son derrotas: 3-0 en Málaga, 5-2 en Barcelona, 3-0 en Pamplona y 1-0 en Bilbao. Con estos números fuera de casa el equipo madrileño ocupa puestos de descenso después de diez jornadas disputadas.
El mismo pobre registro, un punto de quince en juego, lo registró hace más de cuatro años, cuando desde la jornada 26 del ejercicio 2004-05 empató frente a Zaragoza (0-0) y perdió ante el Racing (2-1), el Numancia (1-0), el Osasuna (1-0) y el Deportivo (2-0).
Son datos alarmantes para el Atlético, que en todas sus visitas de la pasada Liga sólo sufrió dos derrotas más, seis, que en las primeras cinco salidas de esta temporada, y que aparece entre los peores equipos fuera de casa de este curso, sólo superado por el Tenerife, que todavía no ha puntuado, e igualado con el Zaragoza y el Villarreal.
Sus dificultades lejos del Calderón, sin embargo, no se limitan a la Liga. En nueve encuentros oficiales como visitante, sólo logró dos triunfos, en la previa de la Liga de Campeones frente al Panathinaikos (2-3) y en Copa ante el Marbella (0-2). Las derrotas las extiende a la Champions, ya que cayó ante el Chelsea (4-0) y el Oporto (2-0). En total, ha marcado 9 goles y recibido 22 en sus nueve partidos como visitante, en los que en siete encajó más de dos tantos.
El capitán del Atlético, Antonio López, apuntaba ayer que el equipo "ha lavado un poco su imagen", aunque advertía de que lo que más le hace falta es "ganar partidos".