XOSÉ MANUEL MALLO | A CORUÑA
Las mismas que indican que en los dos últimos años pasó de ser malo a ser pésimo enemigo. Es justo el tiempo que Miguel Ángel Lotina lleva dirigiendo al equipo blanquiazul. Mal presagio. El Atlético se le da mal al Dépor y se le da peor al entrenador de Meñaka desde que llegó a A Coruña. Son números simplemente, pero quizás lo suficientemente estimulantes para que los blanquiazules reciban a los colchoneros como lo que son, futbolistas de un equipo grande que pasa por uno de sus habituales momentos de crisis. Es un equipo de blancos o negros, nunca de grises.
Es el principal problema al que se va a enfrentar el cuadro coruñés esta tarde en Riazor. Es lo que más llama la atención de su entrenador, más que las bajas. "El compromiso de la plantilla es tremendo y tenemos claro que los partidos los tenemos que ganar como equipo y no debemos pensar en las ausencias", comentó Lotina. Claro que cuando el de Meñaka habló en rueda de prensa todavía no sabía que podía contar con Riki. El madrileño está en la convocatoria y muy posiblemente en el once titular, aprovechando el buen momento de juego por el que pasa. Además, sus compañeros de vanguardia llegan justos de fuerzas. Adrián participó en dos partidos de la selección sub 21 y Lassad se estuvo ejercitando bajo mínimos durante toda la semana. Llega a tiempo, pero justo.
Es la línea más afectada por las ausencias, ya que la medular, donde faltará Sergio, recupera a Juan Rodríguez que vuelve a lo que se suele denominar como su puesto natural. El malagueño rinde donde lo pongan, pero bien es cierto que donde más cómodo se sienta, mayor será su aportación en pos del equipo. Con todo, entre sus numerosas virtudes no cuenta el aplomo que aporta Sergio al equipo. No es un demérito. En este equipo ningún compañero puede sustituir al catalán en este aspecto. Presentan otras virtudes, que son las que tienen que ofrecer para llegar al objetivo de esta tarde que es sumar otros tres puntos. La victoria catapultaría de nuevo a los coruñeses, además ante uno de los llamados a ocupar puestos de privilegio, que no frente a un rival directo. Pese a la clasificación, la Liga del deportivo es otra, los futbolistas y los técnicos insisten cada día en ello. En que cada semana tienen que dar un paso más con el fin de alcanzar cuanto antes los 42 puntos necesarios.