AGENCIAS | MADRID
El presidente del PP, Mariano Rajoy, evitó ayer opinar en una entrevista sobre la fusión de Caixa Galicia y Caixanova que promueve el presidente de la Xunta, el también popular Alberto Núñez Feijóo, aunque sí defendió la reforma de la ley autonómica de cajas de ahorro. "No veo que se haya producido un cambio sustancial", dijo en referencia a la modificación de la representación por sectores en los órganos rectores de las cajas.
El líder de la oposición, que fue entrevistado por la Cadena SER, eludió el debate sobre la fusión gallega pese a que hace seis meses calificó de "absurdas" las pretensiones de distintas comunidades de fomentar una alianza de cajas dentro de su territorio y puso el caso de Caixa Galicia y Caixanova como ejemplo de las uniones que "van a costar mucho dinero a los contribuyentes". "Si se fusionan Caixanova y Caixa Galicia, tendrán que cerrar un porrón de sucursales y poner en la calle a muchísima gente porque en la misma acera tienen oficinas las dos y, en cambio, si se fusionan con una caja de Baleares o Canarias, no tendrán que cerrar sucursales ni poner a gente en la calle", dijo el presidente del PP el pasado 17 de julio en Almería.
Competencia
Ayer Rajoy se mostró "partidario de que haya competencia en los territorios" y apostó por que las cajas de ahorros sean entidades "solventes, que generen confianza y den créditos". Argumentó además que las cajas han desempeñado una función "muy importante" y resultan "muy útiles" porque "muchos proyectos que son territoriales, probablemente si no existieran las cajas, no habrían salido a la luz". El líder del PP defendió la necesidad de hacer "reformas": "Hoy vivimos en un mundo abierto y muy competitivo y necesitamos entidades muy solventes y que generen confianza". Y propuso un debate sobre "qué va a ser de las cajas en el futuro" y lamentó que el Gobierno "no haya fijado una posición" sobre los cambios en el sector financiero. "Hasta ahora sólo se ha tomado la decisión de convertir Caja Castilla-La Mancha en un banco". "Es un debate que hay que hacer con luz y taquígrafos sobre el futuro de las cajas porque todas las posibilidades están abiertas y lo peor es no hacer nada".
Rajoy defendió la nueva ley de cajas aprobada por el Parlamento gallego el pasado 30 de diciembre y subrayó que prohíbe "expresamente que cualquier cargo electo, sea concejal o diputado provincial, pueda formar parte de los órganos directivos" de las entidades financieras. "No ocurría hasta el momento", indicó en relación a la presencia en el consejo de administración de Caixa Galicia de los alcaldes de Lugo, Cabana de Bergantiños, Curtis y Riello (León), del presidente de la Diputación coruñesa, Salvador Fernández Moreda, o de la portavoz del PSdeG, Mar Barcón. Sobre los miembros de los nuevos órganos directivos de las cajas gallegas, indicó que "el Parlamento nombrará algunos y otros muchos los nombrarán ayuntamientos y otras entidades representativas". "No veo yo que se haya producido un cambio sustancial", agregó Rajoy tras ser preguntado sobre la reforma de la composición de los órganos rectores y la despolitización que impone la nueva ley de cajas.