GEMMA MALVIDO | A CORUÑA
La Autoridad Portuaria exige el cese de las presiones para que sus técnicos y los del Ayuntamiento consigan encontrar una solución que desbloquee la construcción del aparcamiento de O Parrote en el plazo establecido hace dos meses, y que se acaba el día 22 de septiembre, a pesar de que el alcalde de la ciudad, Javier Losada, había asegurado la semana pasada que la luz verde a la construcción del parking subterráneo llegaría ayer.
Un portavoz del Concello aseguró ayer que el Gobierno municipal se mantenía a la espera de que los técnicos de la Autoridad Portuaria presentasen -en la próxima reunión, que será la semana que viene- un proyecto en el que se detallasen los usos comerciales.
Con la redacción de este documento se terminarán tres años de retrasos y comisiones; los que se han empleado para desbloquear la construcción de un aparcamiento en la zona de O Parrote que se vio paralizada por la aparición de una muralla del siglo XVIII.
Según la Autoridad Portuaria, la comisión técnica que busca una solución para compensar a la concesionaria del aparcamiento por la pérdida de plazas en la zona trabaja "como estaba previsto" y dentro de los plazos establecidos. Los integrantes de esta comisión decidieron que Copasa -la empresa concesionaria de la obra- podría ser indemnizada con locales comerciales en zonas portuarias, aunque no han decidido todavía dónde estarán ubicadas, si en O Parrote, donde perdieron las plazas de aparcamiento o bien en otros muelles.
La petición de la Autoridad Portuaria de que se acaben las presiones y las "injerencias" surge después de que el alcalde de la ciudad, Javier Losada, anunciase la semana pasada que Copasa sería compensada con áreas comerciales dentro del puerto, aun cuando la comisión preveía reunirse, por lo menos dos veces más para discutir las posibles alternativas que tenían sobre la mesa.
Para tratar de lograr una solución y reiniciar las obras, la Autoridad Portuaria presentó el pasado mes de marzo un proyecto que reducía en un 40% el número total de plazas establecido inicialmente. Como compensación, preveía levantar un área comercial en superficie de 3.000 metros cuadrados a la que el Concello no dio su visto bueno.
A partir de entonces, el Puerto y el Concello crearon una comisión para desbloquear la situación en dos meses, pero, antes de que se cumpliese ese plazo, el alcalde aseguró que Copasa recibiría usos comerciales en las instalaciones portuarias, eso sí, no especificó si serían en O Parrote o si, por el contrario, la empresa tendría que esperar a que se desafectasen otras zonas, como el muelle de Batería o el Calvo Sotelo que se quedarán sin uso cuando empiece a funcionar el puerto exterior de Punta Langosteira.