El tramo rural del Camino

Eirís de Abaixo conserva la única parte de la ruta inglesa a Santiago que discurre por una zona no urbana del municipio. Carece de señalización

01.12.2016 | 20:01

No es fácil intentar seguir la ruta jacobea original al paso por Eirís, ya que la existencia de una simple vieira poco visible en el desvío hacia Eirís de Abaixo es lo único que señala que el camino primitivo pasa por esa aldea, por lo que son pocos quienes se aventuran a adentrarse en ella. El recorrido entre ese punto y Pedralonga es el único tramo rural del Camino de Santiago que pervive en A Coruña y discurre entre casas de planta baja y campos, aunque también al borde del parque ofimático, cuyas primeras construcciones asoman ya por encima de las viviendas tradicionales del lugar

Cuando los peregrinos medievales hacían la ruta hacia Santiago hoy conocida como Camino Inglés, al dejar atrás Monelos y llegar a la aldea de Eirís de Arriba debían desviarse hacia la derecha para continuar por Eirís de Abaixo y ascender el monte Mero para alcanzar Pedralonga. Pero los cambios que produjo la progresiva urbanización de toda esta zona hacen que el paso por Eirís de Abaixo sea seguido solo por aquellos caminantes devotos de la ruta original.

La mayoría siguen la actual carretera de Eirís para eludir el rodeo por la zona rural y recuperan el trazado primitivo al llegar a Pedralonga, poco antes de la fábrica de armas. Y no se trata solo de comodidad, sino también de falta de señalización, puesto que la clásica vieira amarilla que indica a los peregrinos el recorrido adosada a la casa situada en el desvío a Eirís de Abaixo es la única indicación existente y, además, poco visible.

"Antes venían a lotes por aquí, pero desde que empezaron a construir el ofimático dejaron de pasar", explica sobre el tránsito de peregrinos Mercedes Cancelo, que vive en el número 14 de Eirís de Abaixo, una casa situada al pie mismo del Camino de Santiago desde la que puede ver a quienes se dirigen a Compostela.

"Algunos aún vienen, pero pocos y yo les explico por dónde tienen que ir porque al final hicieron un camino hacia los depósitos", comenta Mercedes, quien recuerda que anteriormente había un indicador en la carretera de Eirís que informaba del desvío hacia Eirís de Abaixo, aunque a pesar de la falta de señales cree que es poca la gente que se pierde.

No es de la misma opinión Carmen Simón, pese a que su casa está muy próxima. "Hay caminitos por los que no aciertan porque está cortado por el parque ofimático", afirma, a lo que añade que cuando les cortaron el camino a causa de las obras de ese polígono la vieira estuvo tapada en la casa en la que está colocada.

"Muchas veces preguntan y decimos que sigan la carretera porque allá adelante está cortado", señala Carmen sobre el tramo del camino que está atravesado por un vial del ofimático, a la altura de los depósitos de agua que Emalcsa construyó allí recientemente. "Antes había unos caminitos en los que había que mover unas vallas para pasar, pero ahora hicieron unas escaleras muy empinadas" indica esta vecina sobre las dificultades existentes para seguir el trazado original del camino jacobeo.

Lo cierto es que la ausencia de indicaciones es más que evidente en una zona que además está ya cercada por el ofimático, uno de cuyos primeros edificios se levanta a escasos metros de este núcleo rural que corre el riesgo de quedar cercado por el nuevo polígono.

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