EFE
Una medida que, además de evitar las huidas masivas de ciudadanos permita "incentivar los retornos" de los emigrantes. Respecto a este asunto, en nombre del continente más pobre del planeta habló el presidente de Libia, Muammar el Gadafi, quien achacó la inmigración a la política de los europeos y el "pillaje de los recursos naturales".
Ante representantes de más de 60 países africanos presentes en Lisboa, Zapatero propuso un pacto por la inmigración entre los dos continentes en nombre de la Unión Europea que no está reñido con actuaciones "implacables" contra movimientos ilegales. Esta iniciativa se basa en la "escolarización", la creación de "empleo para los jóvenes" y la construcción de infraestructuras que "dinamicen el tejido social y económico" de los países origen de inmigrantes. De esta forma, se pretende evitar "la fuga de cerebros", así como "incentivar los retornos".
A juicio de Zapatero, Europa tiene un "compromiso ético" con África, por lo que espera que la cita lisboeta "inaugure una nueva etapa" en las relaciones. "No podemos dejar pasar un día más mirando hacia otro lado", señaló, tras referirse a la esperanza vida de 46,3 años en el continente africano, los "más de 100 millones de niños" que están sin escolarizar en la parte subsahariana y las miles de muertes por enfermedades como la malaria o el sida. Unas cifras que demuestran la dramática situación contra la que ONU pretende luchar mediante los Objetivos del Milenio para 2015, cuya denominación se volvió a escuchar en boca del presidente español, ya que "sin la mejora sustancial de África, el resto de las sociedades no podrán alcanzar la plena dignidad".
Los jóvenes se ven "obligados a emigrar en busca de una vida digna", según Zapatero, porque la inmigración ilegal es el "dramático resultado de un fracaso colectivo" que involucra también a mafias. Según algunas fuentes, en Europa viven unos 10 millones de africanos de forma irregular y en España residen 812.000 de forma legal. En este sentido, Zapatero defendió como la única política de inmigración honesta "la que establezca canales legales para los flujos migratorios".
ÁFRICA TOMA LA PALABRA
De parte de África habló el presidente libio, quien pidió dinero para luchar contra la inmigración irregular, según fuentes de la Presidencia portuguesa de la UE presentes en la reunión. Gadafi echó una mirada al pasado para recordar a los europeos las causas históricas de algunos fenómenos actuales. Y es que, a su juicio, la inmigración es la "consecuencia de la política de los europeos en África y del pillaje de los recursos naturales". "Hace falta dinero", habría afirmado Gadafi.
Este mismo sistema de ponencias cruzadas por parejas se utilizó posteriormente para otras en relación a la paz y la estabilidad, la gobernación, democracia y Derechos Humanos, comercio y desarrollo, y cambio climático y energía.
Pero mientras entre salones y butacas los dirigentes hablan, en la calle ciudadanos y organizaciones toman la palabra a su manera para denunciar determinados asuntos como las violaciones de los Derechos Humanos en algunos países de África y, en otros, para dar su apoyo a algunos líderes polémicos, como Gadafi o el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, cuya presencia implicó la falta del primer ministro británico, Gordon Brown, en señal de protesta.