NURIA RODRÍGUEZ. CABANA
El Ayuntamiento de Cabanas ha rechazado las alegaciones al presupuesto municipal para este año, que queda aprobado de forma definitiva. El pleno desestimó ayer las reclamaciones al proyecto contable con los votos a favor del equipo de gobierno, integrado por el Partido Popular y la Agrupación de Electores de Cabanas (AEC), y en contra del BNG e Iniciativa Veciñal Cabanesa (IVC).
El documento económico para el presente ejercicio fue aprobado de forma inicial el pasado 31 de diciembre con los seis votos a favor del equipo de gobierno y cinco en contra del BNG, el PSOE e IVC. Cabanas dispondrá este año de 2,6 millones de euros, unos 300.000 euros más que en 2007, y destinará casi tanto dinero a los gastos de personal como a los de bienes corrientes y servicios. El Ejecutivo municipal invertirá 1.027.130 euros en el capítulo de personal, el 38,3% del presupuesto municipal para 2008, y 1.094.200 euros, el 40,8% del total, en servicios.
Abandono del pleno
Las alegaciones rechazadas ayer fueron presentadas por un grupo de propietarios del edificio O Penso, que reclama una partida que permita al Concello hacer frente a las sentencias que le obligan a derribar el inmueble y a indemnizar a los afectados, y una vecina que demanda la mejora del camino público que une A Torre y Chao da Aldea.
La concejala del PSOE, María José Cabana, no llegó a posicionarse sobre la aprobación o desestimación de las reclamaciones porque abandonó antes el salón de plenos. Cabana, que preguntó al alcalde, el popular Germán Castrillón, por las sentencias de O Penso, denuncia que el regidor no le permitió finalizar su intervención y le concedió el turno de palabra a otro edil. "Le pedí que explicase cómo pensaba solucionar el asunto de O Penso y me respondió que no estábamos en el turno de ruegos y preguntas. Estoy representando a los vecinos y si no me dejan hablar, como fue el caso, me levanto y me voy", señala Cabana. La concejala se pregunta, además, cómo se pronuncia sobre las alegaciones si el alcalde no le ofrece la explicación solicitada: "Esto es una dictadura, no me pueden mandar callar cuando estoy en el uso de la palabra. El alcalde no contesta y n o sé a qué atenerme".
El portavoz del BNG, Xosé Manuel Sardiña, que reprocha al Gobierno local que tardase tanto en resolver las alegaciones al presupuesto, también llegó a abandonar uno de los plenos celebrados a finales del año pasado.
El pleno también aprobó ayer, con los votos a favor del equipo de gobierno, en contra del BNG y la abstención de IVC, la modificación de la ordenanza municipal que regula el impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana. El equipo de gobierno ha adaptado la normativa a la ley vigente y ofrece una serie de bonificaciones sobre el impuesto de transmisiones.