PABLO LÓPEZ. A CORUÑA
Una veintena de jóvenes okupas asaltaron ayer el bajo de un edificio del barrio de As Atochas con el objetivo de convertirlo en un "centro social", en el que durante los próximos diez días organizarán diversas actividades para denunciar la especulación inmobiliaria y la escasez de locales públicos de ocio.
Los asaltantes pertenecen a una agrupación denominada Cultura Pre Okupa, nacida según sus propios miembros para revitalizar el barrio de Monte Alto y, por extensión, toda la ciudad. Sin encontrar oposición por parte de las fuerzas de seguridad, que no acudieron a la zona, y armados con escobas, palas y garrafas llenas de agua; los integrantes del colectivo ingresaron en el edificio con la intención de acondicionarlo y de convertirlo en su sede social.
El inmueble ocupado es un bajo de 136 metros cuadrados útiles ubicado entre medianeras. Los asaltantes explicaron que forma parte de un edificio que fue utilizado como vivienda en el pasado pero que, actualmente, está en estado ruinoso. "Intentamos contactar con el dueño, pero no apareció. Vamos a ponerlo bonito", dijo una okupa que ejerció como portavoz.
Los jóvenes expusieron que, en principio, su única intención es la de organizar dentro del bajo actividades culturales y no la de habitarlo de forma permanente. "Queremos recuperar el espacio para darle vida", explicó la joven, que informó sobre las intenciones de su grupo ante la sorpresa de los vecinos que paseaban en ese momento por la calle.
Los okupas, aunque reconocieron que su actuación es ilegal, opinan que la invasión está justificada por encontrarse el edificio en un avanzado estado de deterioro. Los asaltantes aprovecharon para denunciar la progresiva degradación que, según piensan, padece Monte Alto. "Nuestras acciones forman parte de una lucha que cuestiona la especulación urbanística y la existencia de edificios que nadie utiliza", añadió la okupa que pronunció el discurso.