La dirección de la planta de la Xunta afirma que la empresa coruñesa todavía no acondicionó las instalaciones
RUBÉN GARCÍA. A CORUÑA.
La Sociedade Galega de Medio Ambiente (Sogama) reconoció ayer que el traslado de la basura de Nostián al vertedero de Cerceda "no es la mejor opción". La empresa pública creada por la Xunta en 1992 para la gestión de los residuos defendió su decisión de enviar la porquería de la comarca coruñesa a un basurero próximo porque su instalación está "saturada" y porque Albada, concesionaria de la planta de A Coruña, todavía no acondicionó los dos recintos para tratar aquellos desechos que no se pueden reciclar, tal como establece el convenio firmado por ambas entidades en julio del año pasado. Mientras no se adecuen las instalaciones -no se marcan plazos-, los desechos se llevarán al basurero.
Sogama entonó el mea culpa, aunque con matices, por el envío a un vertedero de Cerceda, en el lugar de Areosa, de la basura generada por los municipios de A Coruña, Abegondo, Arteixo, Bergondo, Betanzos, Cambre, Carral, Culleredo y Oleiros, tal y como informó ayer LA OPINIÓN. Una portavoz de la compañía asumió que acumular los desperdicios en un basurero "no es la mejor opción", pero matizó que el depósito está controlado. La semana pasada concluyó el plazo para presentar alegaciones a la solicitud de permiso ambiental de las instalaciones del vertedero de residuos no peligrosos de Areosa.
Albada y Sogama rubricaron en julio de 2007 un acuerdo que implicaba que la planta coruñesa enviaría a la de Cerceda los rechazos que no puede reciclar para su incineración. A cambio, desde el recinto de la Xunta se remitirían los residuos orgánicos para su aprovechamiento en Nostián. Pero, nueve meses después, ninguna de las dos premisas fundamentales del convenio se cumple.
Saturación
Sogama advirtió de que su planta está "saturada", por lo que se optó, "por temor" a incumplir los contratos, a mandar la basura al vertedero de Areosa: "Recibimos 900.000 toneladas al año y sólo tenemos capacidad para tratar 500.000", indicó la empresa. Pero el principal inconveniente para no llevar a la práctica el convenio es que todavía no están condicionadas las plantas de A Coruña -para poder elaborar combustibles derivados de residuos (CDR) de los rechazos- y Cerceda, donde el CDR debe tratarse para producir energía. Según Sogama, la adecuación técnica de ambas plantas depende de Albada: "Nos dijeron que están pendientes del suministro de equipos y reconocen que existe un ligero retraso", afirma una portavoz de la planta de Cerceda. El problema radica en que, hasta que no se ejecuten las obras necesarias en los dos recintos, la basura deberá llevarse al vertedero de Areosa, donde se acumulan unos desperdicios que nuca se podrán tratar: "No es posible traer la basura a Sogama, tiene que quedarse ahí [en Areosa]", insistieron desde Sogama, que no pone plazos para la puesta en práctica del convenio.
El BNG, desde su etapa en la oposición, denunció el mal funcionamiento de la planta de Nostián y la falta de transparencia en cuanto a la gestión económica del recinto. Ayer, los nacionalistas se limitaron a decir que el reciclaje es la "mejor fórmula" para tratar los residuos sólidos urbanos: "Actualmente, está reparándose para subsanar los problemas y esperemos que en un futuro inmediato esté a pleno rendimiento".
El Bloque discrepa del PSOE, su socio de gobierno, en la necesidad de realizar una auditoría externa antes de que Albada entregue al Ayuntamiento el complejo, inaugurado hace más de seis años.
El Concello es incapaz de fijar la fecha en que la planta trabaje a pleno rendimiento, requisito básico que impuso para hacerse cargo del recinto. La Concejalía de Medio Ambiente eludió ayer hacer declaraciones sobre el envío de basura desde Nostián al vertedero de Areosa, en Cerceda. El alcalde, el socialista Javier Losada, también evitó hacer declaraciones sobre esta cuestión.