RUBÉN GARCÍA. A CORUÑA.
Los trabajadores de la planta de reciclaje de Albada se ríen cuando escuchan las declaraciones de la concejal de Medio Ambiente, Nieves Vázquez, sobre el buen funcionamiento de la instalación. La edil socialista aseguró ayer que se tratan todos los desperdicios que llegan a Nostián, pero la plantilla la corrige y apunta que alrededor de 70.000 toneladas ya se han enviado desde A Coruña al vertedero de Cerceda sin pasar antes por el programa de tratamiento de residuos.
Apenas pueden contener la risa cuando se les asegura que Vázquez dijo en el pleno extraordinario que "en Nostián se trata toda la basura". Los trabajadores insisten en que las más de 100.000 toneladas que se acumularon en el suelo de la planta durante el conflicto laboral, que se abrió a principios de marzo, se llevan directamente a un vertedero del lugar de Areosa, en Cerceda. Los representantes de los empleados afirman que la basura se recoge en palas y se transporta en camiones de empresas privadas hasta el basurero cercedense, tal como informó LA OPINIÓN. Albada y Sogama firmaron el pasado mes de julio un convenio para intercambiar los residuos que no se pueden tratar. Pero nueve meses después, la basura de la planta de Cerceda no viene a A Coruña, y la de Nostián acaba en el vertedero porque Sogama carece de espacio.
En la actualidad, quedan entre 20.000 y 30.000 toneladas en el suelo. El comité de empresa confía en que a lo largo de esta semana se concluya la limpieza de la zona, aunque podría prorrogarse hasta la semana que viene debido a la festividad del 1 de mayo. Ahora, la basura que se trata para su reciclaje es la que acaba de llegar o la que estaba acumulada con anterioridad en las naves, pero nunca la que se depositó en marzo y principios de abril durante el conflicto. Según las denuncias del Partido Popular, existe porquería en la instalación, a la espera de ser tratada, desde hace seis meses a un año. Los desperdicios son producidos por los vecinos y empresas de A Coruña y de los municipios que integran el Consorcio das Mariñas: Abegondo, Arteixo, Bergondo, Betanzos, Cambre, Carral, Culleredo y Oleiros -con la única excepción de Sada-.
El colapso que sufrió la planta se ha minimizado en los últimos días. Hace una semana, las montañas de basura depositadas en el suelo de Nostián superaban las 60.000 toneladas.
Los trabajadores de Albada llegaron a denunciar que, durante la falta de un acuerdo para el nuevo convenio colectivo, la basura que se recicló apenas supuso el 5% de la que llegaba a Nostián. Este bajo nivel en la producción coincidió con la decisión de los empleados de dejar de realizar horas extra. El comité de empresa asegura ahora que la vuelta a las horas extraordinarias ha significado una mejora en la actividad. Por ejemplo, la plantilla intensifica su jornada los sábados, cuando, en teoría, existe un único turno de trabajo por la mañana.
El presidente del comité de empresa, Xosé Manuel Vilariño, lamentó que Albada, concesionaria del servicio de tratamiento de residuos, no ejecute un plan para cubrir las bajas por enfermedad que existen en la actualidad, que ronda el 20% de una plantilla compuesta por 120 puestos directos, es decir, alrededor de 25 trabajadores. La ausencia de empleados por baja médica se mantiene en cifras similares desde hace meses.