R. G. A CORUÑA.
Las intervenciones del alcalde, Javier Losada, como presidente de la Corporación municipal, se limitan en los plenos por norma habitual a moderar el debate y a dar la palabra a los concejales de los tres partidos con representación en el Ayuntamiento (PSOE, PP y BNG). Pero ayer el regidor perdió los nervios cuando la oposición exhibió unas fotografías en las que se observaba la acumulación de desechos en Bens -en el antiguo vertedero de la ciudad-, en la planta de Nostián y en el basurero de Cerceda. El portavoz del Bloque, Henrique Tello, trató sin éxito de tranquilizar a Losada.
Pilar Farjas, concejal del PP, llegó al pleno con tres fotografías de considerables dimensiones con las que la oposición quería ejemplificar la historia de la gestión de los residuos sólidos urbanos en la ciudad. En la primera, de 1996, el desaparecido vertedero de Bens. En la segunda, la planta de Nostián en 2007, cuando el Concello reconoció que estuvo al borde del colapso. En la última, el basurero de Areosa, en Cerceda, donde ahora acaba parte de la porquería.
Durante la primera intervención del portavoz del Bloque, Farjas colocó las imágenes de forma estratégica para que Tello las viese mientras hablaba. Los medios gráficos cazaron la instantánea. Los flashes inquietaron a Losada, quien advirtió a Farjas de que la expulsaría de la sala si no dejaba de mostrar las fotografías por su falta de "respeto" al resto de concejales. Ni las palabras de Tello apaciguaron al alcalde: "No me molestan los focos", comentó el líder nacionalista. La edil popular colocó las fotos en el suelo. Losada ya no las podía ver, pero Tello sí.