RUBÉN GARCÍA. A CORUÑA.
El Gobierno municipal eludió ayer en la hora escasa que duró el pleno extraordinario, convocado para analizar el futuro de Nostián, concretar qué medidas tomará para lograr que el recinto trabaje a pleno rendimiento. El Partido Popular exigió soluciones, responsabilidades políticas en forma de dimisiones y una explicación sobre los motivos que llevaron a enviar a un vertedero de Cerceda la porquería generada en A Coruña y municipios limítrofes. PSOE y BNG respondieron con críticas a la política del Ejecutivo autonómico durante la etapa de los populares y justificaron que el traslado de los rechazos a este basurero se debe a la "saturación" de la planta de la Xunta, gestionada por la Sociedade Galega de Medio Ambiente (Sogama), a donde deberían enviarse los desechos para su incineración. El Ayuntamiento reconoció que existen fallos en la gestión aunque prefirió no concretar cuándo se hará cargo de la instalación, inaugurada hace más de seis años.
"Me voy casi igual que vine. Ustedes, los del partido socialista, nos siguen hablando del pasado". Así resumió el pleno el portavoz municipal del PP, Carlos Negreira, durante su intervención final. La concejal de Medio Ambiente, Nieves Vázquez, defendió el funcionamiento de la planta, pese a reconocer los fallos en los biodigestores. La edil socialista encontró en el portavoz del BNG a su gran aliado en el debate. Henrique Tello, uno de los más críticos con el funcionamiento de Nostián durante su etapa en la oposición, contribuyó a llevar el pleno más hacia una defensa del reciclaje como el mejor modelo para el tratamiento de los residuos que en plantear los retos de futuro en la planta coruñesa, que, según el líder nacionalista, es "manifiestamente mejorable".
Más que un pleno extraordinario sobre Nostián, durante gran parte de la sesión pareció más un pleno sobre Sogama, con quien la concesionaria del servicio de basuras, Albada, tiene firmado un convenio de colaboración. La responsable de Medio Ambiente calificó a la planta de Cerceda como un "gran monstruo" creado en la etapa de Manuel Fraga al frente de la Xunta. Según Vázquez, la "saturación" de Sogama provocó que los restos que iba a recibir desde A Coruña para su incineración acaben en un vertedero ubicado a escasos kilómetros, en el lugar de Areosa, también en Cerceda. Esta afirmación contradice la versión que ofrecieron hace dos semanas desde Sogama, cuando culparon a Albada de la situación. Una portavoz de la planta de la Xunta indicó que, según el convenio firmado en julio de 2007 para intercambiarse los residuos que no pueden reciclar, era Albada la encargada de acondicionar las dos instalaciones: "Nos dijeron que están pendientes del suministro de equipos y reconocen que existe un ligero retraso", alegaron entonces desde Sogama.
Las denuncias de los propios trabajadores de Nostián -recogidas por el PP- sobre la baja productividad de la planta y sobre el envío de basura sin tratar al vertedero también obtuvieron un desmentido por parte de Nieves Vázquez: "Es falso que no se recicle, sí existió una bajada puntual del rendimiento de la planta [durante el conflicto laboral]". La edil presumió de que , según datos de la Xunta, en Nostián se recicla el 55% de la basura que entra -cuando se adjudicó el servicio se fijó en el 72%-, frente al 14% de Sogama. Vázquez también acusó al gobierno del PP en la Xunta de impedir la comercialización del compost generado a partir de los residuos orgánicos. Casi tres años después, el compost sigue regalándose, sin venderlo a particulares o a empresas.
La visión bucólica de la planta ofrecida desde el Ayuntamiento sólo tiene un pero: los biodigestores, claves en el proceso de producción de electricidad a través del compost. De los cuatro depósitos, sólo uno está operativo. La concejal de Medio Ambiente subrayó que dos empezarán a trabajar en verano y confía, aunque sin concretar plazos, que la instalación pueda funcionar a pleno rendimiento antes de que finalice el año. Los biodigestores están fuera de servicio desde hace tres años por fallos en su estructura. Hasta que la planta no opere al cien por cien, el Concello no la recepcionará. "Exigiremos [a Albada] que solventen los problemas pendientes", apuntó Vázquez; una reclamación que no pasa por una sanción económica a la empresa, sólo por una solicitud para que amplíe su inversión en el complejo.
El PP pidió el pleno extraordinario ante el "desastre" de la gestión de Nostián. Los populares reclamaron al Concello una auditoría externa para conocer las cuentas de la planta y, a raíz de los resultados, elaborar un plan de viabilidad "urgente"; una fecha para la recepción del complejo; que solicite una certificación de calidad; y que efectúe una campaña de concienciación ciudadana para que confíe en el reciclaje.
Los socios de gobierno, tanto PSOE como BNG, pasaron por alto las propuestas de la oposición. El portavoz nacionalista, en contra de la incineración de basura en Sogama, recriminó al PP que utilice Nostián para desviar la atención de las discrepancias en el seno de la formación conservadora: "La planta tuvo serios problemas y tiene problemas, lo que nos interesa es que funcione, no queremos que se lleven la basura a Sogama, entre otras cosas porque desde la Xunta [del PP] se boicoteó el proyecto de Nostián". Negreira respondió que su partido defiende el modelo del reciclaje frente a la incineración: "La idea es buena, el problema es que se dilapidó". El portavoz popular acusó a Tello de cambiar su posicionamiento sobre Nostián con la llegada al gobierno: "Tiene una frágil memoria. Dijo [en su etapa en la oposición] que era un agujero negro, una estafa a los ciudadanos, un fraude político de 18 millones [...]. Ha cambiado su discurso. ¿Encontró los 18 millones de euros? Deberían subirle el sueldo", ironizó Carlos Negreira.