REDACCIÓN. FERROL.
Un grupo de medio centenar de personas se concentraron el pasado viernes ante el edificio de la Xunta de Galicia en Ferrol para reclamar el traslado de la planta de gas de Reganosa en Mugardos al exterior de la ría de Ferrol, en coincidencia con la entrada del gasero Castillo de Villalba, el número 25 que descarga en la regasificadora desde el inicio de su actividad en mayo de 2007. Fue una más de las protestas convocadas por el Comité Cidadán de Emerxencia de la Ría de Ferrol, desde 2001 contra la ubicación elegida para la planta.
La cacerolada se inició en torno a las 20.00 horas, en protesta por la entrada en la ría del gasero cargado con 58.631 toneladas de gas natural licuado. Con estas movilizaciones, el comité, constituido en 2001 por más de un centenar de asociaciones, continúa con sus acciones de protesta en contra del funcionamiento de Reganosa en su ubicación actual, en el interior de la ría, por entender que incumple la distancia mínima exigida a la población y que no puede garantizar que los buques gaseros realicen salidas a alta mar desde el interior de la ría en caso de emergencia o accidente.
Rafael Pillado, portavoz del Comité, criticó la defensa que la Xunta realiza de Reganosa, de la que posee el 10% del accionariado, como una instalación "estratégica" para la comunidad, después de que diversas informaciones apunten a la posibilidad de que los activos de Unión Fenosa del grupo ACS puedan ser adquiridos por compañías italianas, lo que podría incidir en la propiedad de la regasificadora. "Ante la posibilidad de que una parte de las acciones pase a manos italianas, que el Gobierno gallego hable de carácter estratégico de una planta que pase a manos del mejor postor es una estupidez", aseguró Pillado, quien recordó que Fenosa es accionista en un 21% de la regasificadora.
LNG Adamawa, Port Harcourt, Cádiz Knutsen, LNG Cross River, LNG Oyo, Barock, Akwa Ibom, Madrid Spirit... son sólo algunos de los nombres de los 25 barcos que han sido recibidos en la planta de gas Reganosa, en Mugardos, entre ruidos de sartenes, ollas y cucharas en señal de protesta por la entrada de los gaseros en el interior de la ría de Ferrol. Estas manifestaciones son convocadas por el Comité Cidadán de Emerxencia, una plataforma ciudadana que agrupa a medio centenar de colectivos que se oponen a la ubicación de la planta de gas en el interior de la ría. Explica que la instalación no cumple con la normativa vigente en materia de se-
guridad, por no asegurar la salida a alta mar de los buques gaseros en caso de emergencia, ni el perímetro de dos kilómetros de distancia a núcleos de población que se establecen en la directiva europea Seveso II.
El Comité insiste en no considerar legal la autorización de puesta en funcionamiento definitiva concedida el 7 de noviembre del año 2007 por el Área de Industria y Energía de A Coruña, dependiente del Ministerio de Industria. Uno de los portavoces de la plataforma ciudadana, Manuel Rodríguez, explicaba hace meses que, a su juicio, "los condicionados establecidos en la licencia de construcción en 2004 están sin cumplir", argumento con el que el comité recurrió la autorización y presentó un recurso de alzada ante Industria en contra del acta de puesta en funcionamiento, además de desplazarse a Bruselas para presentar una petición de amparo ante la Comisión Europea.