AGENCIAS. ISLAMABAD.
El atentado del sábado contra el hotel Marriot de Islamabad, que provocó 53 muertos y más de 250 heridos, podría haberse convertido en un crimen de Estado si un cambio de última hora no hubiese evitado que las dos principales autoridades del país se encontrasen en el lugar de la masacre. El ministro de Interior, Rehman Malik, confirmó que el presidente, Asif Alí Zardari, y el primer ministro, Yusuf Raza Gilani, habían planeado cenar en el hotel, pero decidieron a última hora trasladar el evento al complejo residencial del jefe del Ejecutivo. Sobre el terreno, ayer se dio por concluido la inspección de las dependencias.
Los servicios de rescate dieron por casi definitiva la cifra de 53 fallecidos, al no hallar nuevos cadáveres entre los restos del complejo. Entre las víctimas mortales se encuentra el embajador de la República Checa en Pakistán, Ivo Zdarek, cuyo cuerpo fue ayer repatriado desde Islamabad.
Cinco personas fueron detenidas por el momento por su posible implicación en el ataque, del que se desmarcó la principal organización islamista de Pakistán, Therik e Talibán. Entre los detenidos se encuentran el imán de una mezquita y un miembro de Al Qaida que ya estuvo implicado en un intento de asesinato contra el ex presidente Pervez Musharraf.
En la tarde de ayer una desconocida organización radical islámica denominada Fedayín al Islam (Comandos del Islam). El canal Al Arabiya afirmó que este grupo se atribuyó el atentado en una grabación en la que exige el cese de la cooperación entre Pakistán y Estados Unidos y pide la liberación de todos los "combatientes islámicos" en cárceles estadounidenses.
Nuevo ataque de EEUU
Dos helicópteros de las fuerzas estadounidenses destacadas en Afganistán intentaron nuevamente penetrar en las áreas tribales de Pakistán, pero fueron repelidos a disparos por soldados paquistaníes y tribus locales, según aseguró una fuente oficial.Los helicópteros intentaron aterrizar en Waziristán del Norte, pero retrocedieron tras ser tiroteados. En las últimas semanas ha aumentado la
tensión en Islamabad por los sucesivas violaciones de territorio paquistaní por parte de fuerzas estadounidenses.