L. O. A CORUÑA.
La diseñadora Purificación García no sospechaba la revolución que se iba a crear en el campo de la fotografía cuando comunicó por email a varios fotógrafos -españoles y extranjeros- que no habían sido seleccionados en su célebre concurso de fotografía. Uno de ellos tomó la iniciativa de contactar a todos los demás descartados y juntos abordaron la paternidad en internet del colectivo Purificados. Los Purificados parten de un nuevo concepto: el ojo no interpreta, sino que refleja la mirada.
El colectivo nació como una reflexión sobre el espacio artístico, en el que para ellos cuenta más el interés del galerista o la influencia del crítico que el talento del creador. Poco más de un año más tarde de su lanzamiento, la idea dio sus frutos y ahora conforma un creciente movimiento en el que militan una treintena de artistas españoles -dos de ellos coruñeses: Vanessa Rábade y Xacobe Méndez-que ha mostrado ya sus creaciones en varias ciudades españolas y también en Roma, donde expusieron esta primavera una iniciativa bautizada como Perfect day, que ahora podrá verse en el Outono Fotográfico de Ourense.
La idea de Perfect day es explicada en el Manifiesto purificado: "Un día, interpretado por 24 fotógrafos. 48 retratos de un día perfecto, cruzando horas, lugares y estados de ánimo. El despertar, trabajo, viajes, ocio, alimentación, el olor de su sexo, el juego, el mercado, el lujo del ocio, el sueño. El día perfecto conversa pegándose a la realidad: como en papel adhesivo, lo verdadero recubre y plasma la perfección de lo soñado. Puede activar su mirada, pero usted no la vería. La perfección que anhela es la ausencia de conflicto, pero la mirada del fotógrafo se encuentra impregnada en lo diario. Historicismo y contemporaneidad viven en la técnica y la diversidad estilística de los autores. El ojo no es inerte".
Los Purificados proponen un debate sobre la accesibilidad al arte por el público y sus creadores, más que una simple visión compartida sobre las técnicas o los idiomas del arte. Esta reflexión se resume en el nombre del colectivo, extendido a la frase "no lo tocarán sino los purificados". La frase, que hace referencia a un verso del Corán (75 -78: "En verdad, juro por el ocaso de las estrellas-y este es un juramento solemne- que el Corán es la Verdad, sagrado y está escrito en un Oculto texto y sólo el que es puro puede tocar la Palabra"), juega con el tema de quién tiene acceso al arte.