AGENCIAS | SANTIAGO
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) dictó una sentencia a favor de una mariscadora de a pie de la Confraría de Pescadores de Carril en la que se le reconoce que el síndrome fibromiálgico que padece la incapacita de modo permanente para realizar las actividades inherentes a esta ocupación.
Según informó ayer la Asociación Galega de Mariscadoras (Agamar), de la que es socia la beneficiada, este es el "primer pronunciamiento judicial" que reconoce la fibromialgia como una enfermedad "especialmente gravosa e incompatible" para las tareas profesionales que se desarrollan en el marisqueo a pie.
El TSXG confirmó la sentencia previa del Juzgado de lo Social número tres de Pontevedra y desestimó el recurso interpuesto por el Instituto Social de la Marina. En virtud de este pronunciamiento judicial, la mariscadora será beneficiaria de una pensión vitalicia a cargo de la Seguridad Social.
Agamar denunció que para negarle la incapacidad permanente que la mariscadora pretendía, el Instituto Social de la Marina alegó que "no se objetivaron limitaciones funcionales significativas ni se detectó patología distinta al dolor". También este instituto obvió las "especiales condiciones de dureza y esfuerzo" que requiere habitualmente este trabajo.
La asociación que defiende los intereses de las mariscadoras gallegas aseguró que se trata de un "importante logro judicial" dado que existen "reticencias importantes" a la hora de reconocer la incapacidad que genera esta enfermedad, caracterizada por la presencia de dolores músculo-esquelético generalizados, de carácter crónico e intensidad variable y de difícil diagnóstico.
Por último, destacó que la citada sentencia del Alto Tribunal gallego podrá hacerse extensible a "muchas mariscadoras" de la comunidad que padecen los efectos de esta patología y que "están obligadas a trabajar" todos los días en las costas gallegas, a pesar del dolor, para poder obtener una renta digna y cotizar para llegar a la edad mínima para obtener una prestación de jubilación.
De esta forma se reconoce una de las demandas históricas del sector, que ha solicitado en numerosas ocasiones que enfermedades como la fibromialgia sean reconocidas como incapacitadoras para la realización normal de la profesión.
En el sector pesquero gallego hay otros muchos profesionales, como percebeiros o buceadores que reclaman que dolencias como una otitis, sean aceptadas como motivo de baja laboral.