NURIA RODRÍGUEZ | PONTEDEUME
La Asociación Galega pola Recuperación da Froita Autóctona do Eume (AGFA Eume) ha plantado más de 200 árboles frutales do país en la finca A Cortiña de San Sadurniño. El terreno, de 4,5 hectáreas de superficie, está situado al lado del Pazo da Marquesa y ha sido cedido por el Concello a AGFA Eume para su explotación como una huerta de conservación de especies.
La entidad ha sembrado 58 variedades de manzanos, 36 de perales, diez de ciruelos y una de melocotoneros. El proyecto cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de San Sadurniño, la Consellería do Medio Rural y la Diputación.
En la memoria remitida por AGFA Eume a la Xunta, la asociación informa de que existen referencias históricas y testimonios actuales sobre la importancia de la comarca eumesa y su entorno en cuanto a la producción y comercialización de frutas de diferentes especies y variedades, "hasta el punto de constituir una de las principales fuentes de ingresos de muchas familias hasta no hace muchas décadas".
Para la Asociación Galega da Froita Autóctona do Eume, la industrialización de las zonas de Ferrol y As Pontes y la introducción masiva de variedades foráneas a unos precios muy competitivos son algunos de los motivos que han llevado a la decadencia del cultivo y la comercialización de la fruta en el Eume. La modernización de la agricultura y la integración de esta actividad en la economía de mercado es otra de las causas señaladas la asociación.
Para AGFA Eume, la despoblación del rural y la pérdida de la cultura tradicional en las técnicas hortofrutícolas, sobre todo de los injertos, "amenaza con hacer desaparecer en pocos años a una cantidad de variedades de frutales sin precedentes hasta el momento". La entidad va más allá y advierte de la "pérdida cultural" que supone el olvido de los nombres de las especies y de la utilización que se hacía de cada una de ellas y advierte, además, de que la introducción de variedades foráneas "sin ningún criterio" lleva a la aparición de problemas y enfermedades en las plantas "inexistentes en el país hasta hace pocos años".
Por ello, la asociación considera de "máxima urgencia" la preservación de todas las variedades autóctonas, al margen de su posible utilidad comercial. Lo considera algo imprescindible para evitar "la enorme erosión genética que sufre nuestro patrimonio frutícola".
La de San Sadurniño no es la única plantación prevista para este año por AGFA Eume. La entidad plantará 400 carballos en la finca de demostración, ensayo y conservación de variedades de Monfero y 130 cerezos en la parroquia eumesa de Ombre y en Doroña, en el Concello de Vilarmaior. Además, creará un vivero de árboles frutales en A Capela y en el campo de demostración de Doroña plantará una selección de peras urraca y de peras de manteca del país. También continuará con las conferencias y talleres prácticos sobre fruticultura y entregará un premio a la mejor recuperación de frutales y cuidado de la huerta en el Eume.
Para catalogar las variedades de árboles frutales do país que todavía no han desaparecido, AGFA Eume realiza encuestas entre sus socios y colaboradores y luego recoge los injertos. La entidad calcula que pueden existir 60 variedades de manzanos, 40 de perales, 15 de ciruelos y otras tantas de cerezos y melocotoneros y pavías de las que sería necesario conservar, como mínimo, dos plantas por variedad.
Estima, además, que en la finca A Cortiña hay espacio para medio millar de frutales, por lo que su objetivo es realizar una segunda plantación con otros 250 árboles. Para la asociación, el campo de conservación de San Sadurniño sirve, además de para la conservación de variedades de cultivo tradicional en la comarca, como campo de observación para que el público en general y los escolares conozcan estos frutales y para su posterior recuperación mediante la distribución de injertos a profesionales y particulares. El Concello de San Sadurniño le ha cedido la finca A Cortiña durante un periodo de 30 años. El terreno limita por un lado con la carretera que une Ferrol y Viveiro y por otro con el río Grande do Xubia.