MARÍA PARDO | A CORUÑA
El cadáver de un percebeiro fue rescatado por Salvamento Marítimo ayer por la mañana en las rocas situadas frente a la cala de As Amorosas, en la ensenada del Orzán. Los buzos encontraron el cuerpo alrededor de las once. Los restos mortales fueron conducidos en una embarcación de la Guardia Civil hasta el muelle de Oza, donde fue recogido por los servicios funerarios, que lo trasladaron al hospital público coruñés para hacerle la autopsia. Según las primeras hipótesis, la víctima es un percebeiro que desapareció cuando estaba faenando en el mes de diciembre. La familia dijo desde un primer momento que pensaba que el hombre había caído al mar, pero las búsquedas que se hicieron cuatro meses atrás no dieron resultado.
A pesar de que el cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición, los agentes de la policía judicial pudieron comprobar que era un hombre de pequeña estatura, con bigote y con un tatuaje. Llevaba además una vestimenta similar a la descrita por la familia cuando denunció la desaparición. Otro indicio que llevó a los agentes a pensar que se trataba del percebeiro desaparecido es que el cuerpo todavía llevaba atada a la cintura una bolsa con marisco, lo que indica que cayó al mar cuando estaba faenando.
La policía científica trató de sacar las huellas digitales del fallecido para comprobar si se trataba del percebeiro desaparecido, pero el cuerpo estaba ya tan deteriorado que no fue posible, por lo que tendrá que ser algún familiar quien se encargue de la identificación. Los agentes no encontraron en las vestimentas del cadáver ningún documento identificativo, pero creen que la familia lo podrá reconocer por la vestimenta u otros objetos.
El cuerpo fue visto el sábado por la noche por un hombre que estaba haciendo submarinismo por la zona. Un acompañante de esta persona se puso en contacto con Salvamento Marítimo para avisar del hallazgo, pero como ya era de noche, los buzos decidieron esperar hasta primera hora de la mañana de ayer para hacer una búsqueda por la zona que dio resultado en poco tiempo. El cuerpo estaba oculto entre las rocas situadas frente a la cala, cerca del lugar donde los bañistas se refrescan. La autoridad judicial permitió el levantamiento del cadáver por teléfono después de que la policía judicial hiciese una primera inspección ocular del cadáver.
Salvamento Marítimo pidió apoyo a Protección Civil para que rastrease desde tierra la zona donde había sido avistado el cadáver la noche anterior, pero el servicio municipal no tenía ayer por la mañana efectivos disponibles.
Por la mañana también llegó al muelle de Oza un velero francés que tuvo que ser remolcado por la embarcación Salvamar concepción Arenal. Estaba a catorce millas al oeste de Cedeira cuando se quedó sin viento y sin posibilidad de moverse, pues el motor tampoco funcionaba. Un aparejo enroscado en la hélice del Ocean's Spirit le impedía avanzar, por lo que sus ocupantes, dos personas, decidieron pedir ayuda a Salvamento.