ISABEL BUGALLAL | A CORUÑA
-¿Siendo coruñés, de dónde sacó el nombre de Itxu?
-Es un seudónimo que utilicé cuando empecé a publicar. Viene de la infancia -Javier, Javitxu, Itxu- y recuperé más tarde.
-¿Se asustó al encontrarse a un ministro en su nevera?
-Pues sí. El título del libro es una manera de representar cómo nos sentimos algunos en el momento en que, de golpe, empezaron a salir leyes que afectaban a la vida cotidiana, entre ellas la del tabaco, pero también el intento de hacer una sobre el consumo de hamburguesas. Un día soñé que me levantaba y encontraba a un ministro en la nevera.
-Querrá decir una ministra.
-Sí, era una ministra.
-Ahora la tiene en Economía.
-Sí, quizá ahora esté dentro de la cartera.
-¿Tiene algo contra las ministras?
-No, nada, ni contra las ministras ni contra los ministros.
-¿Las claves para convertirse en un político de éxito?
-Hoy, para ser un político de éxito es más importante tener buenos asesores de comunicación y saber fingir que tener un ideario, por eso las cincuenta recomendaciones que vienen en el libro son un disparate tras otro, porque son un reflejo del día a día de nuestra clase política.
-¿Por ejemplo?
-Me gusta especialmente una para ganar debates en televisión. Consiste en escuchar a tu adversario cómo va respondiendo a los temas, permanecer ausente todo el rato y luego decir que el debate estaba completamente manipulado por el moderador y el contrincante. En general, hablar en un debate es peligrosísimo, y el truco es estar el máximo tiempo posible callado.
-¿Quién ganó el otro día, Mayor Oreja o López Aguilar?
-No pude ver ese debate, estoy alejado de esta campaña, acabé bastante cansado de la anterior y tenía demasiado presente este libro. Ha sido un año siguiendo de cerca a los políticos, merecía unas vacaciones.
-¿Quién finge mejor?
-¡Buff! No sé... todos los políticos fingen...
-¿Tanto tiene que pensarlo?
-Estoy espesísimo esta tarde. No lo sé, fingen todos, sobre todo los que han crecido como políticos dentro de un partido y han cogido el truco de cómo funcionan.
-¿Zapatero?
-Me parece un experto en el arte de fingir. Todos los primeros espadas son expertos en fingir.
-¿Rajoy?
-Finge mejor Aznar que Rajoy; a Rajoy le cuesta un poco más.
-¿Y José Blanco?
-¿Pepiño Blanco? Me parece que finge bastante bien. Es como Caldera en su momento. En el PP los ves también por todas partes.
-¿Feijóo?
-Me parece que finge, que vende mejor su imagen que Mariano Rajoy.
-¿Paco Rodríguez?
-¿Paco Rodríguez? No sabría...
-¿Y los obispos qué tal fingen?
-No he seguido a ninguno durante el tiempo suficiente.
-Dice usted que este libro es 'crítico con el poder, irreverente y respetuoso al mismo tiempo', ¿cómo se come tal conjunción?
-Dije que es crítico con el poder, ¿también dije que es irreverente? Es que yo creo que siempre hay que ser críticos con el poder, con el poder político y con el poder de los medios de comunicación, me parece muy sano para la sociedad. Y, en mi caso, con el vehículo más desengrasante, que es el humor.
-En la entrevista no muestra mucho humor.
-Suele pasar cuando uno escribe libros o artículos humorísticos, la gente se cree que uno tiene que ser gracioso en el trato personal, y no se me da tan bien.
-¿Es un poco muermo?
-Pues probablemente sí.
-Ha escrito Haciendo amigos, ¿consiguió muchos?
-Sí, fue el momento de más amigos, aunque fue duro en el mundo de la música porque Haciendo amigos, a pesar del título, es un libro muy crítico con la industria y con determinados artistas. Pero casi me he hecho más amigos con este último libro, en contra de lo que yo pensaba.
-¿Y eso?
-Cuando criticas y eres fiel a tu criterio crees que vas a buscarte muchos problemas y luego resulta que la gente tiene sentido del humor, así que he hecho amigos, incluso de diversas tendencias.
-¿Y con Ganador perdido?
-Es el libro del que estoy más contento. Ha sido coger el sitio donde pasé muchos veranos de mi vida, en el límite de Galicia y Asturias, poner allí al personaje más histriónico que te puedas imaginar y hacer un libro que es casi de ciencia ficción: una estrella del rock que lo deja todo para vivir en la montaña.
-¿Pensaba en alguien?
-No, en los últimos años conocí a bastantes artistas que soportan el peso de la fama y nunca fui capaz de ver a uno reflejado en el libro, tiene un poco de todos, incluso de mí.
-¿Lo suyo por Leopoldo Calvo Sotelo qué es?
-Respeto y admiración. Cuando se murió escribí un obituario, no como ex presidente del Gobierno, sino como ribadense, y se publicó en un confidencial digital que es donde publico todas las semanas, y le gustó a la familia, que tuvo el empeño de incluirlo en un libro homenaje.
-¿El futuro ya está aquí?
-El libro se refiere a la educación, que es el futuro. El otro futuro del que me gusta hablar es internet y las nuevas tecnologías, un viento fresco para cambiarlo todo.
-¿Teme a la ministra de Cultura?
-No me gusta su intención inicial de controlar la piratería y las descargas de internet. Veremos qué hace finalmente.
-Los Elegidos, ¿para la gloria?
-Elegidos para la gloria y en la gloria de nuestros recuerdos.
-¿Nunca más?
-Nos acabamos de reunir para un concierto, lo pasamos estupendamente y yo creo que dentro de cinco años volveremos a juntarnos y a pasarlo estupendamente. No tiene mayor entidad que la reunión de cinco amigos en torno a una afición.