M. PARDO | A CORUÑA
La sección segunda de la Audiencia provincial ya ha fijado las fechas para celebrar el juicio contra Andrés Mayo, conocido como el violador del chándal, acusado de ocho violaciones, cuatro de ellas intentadas, además de una agresión sexual y tres robos con violencia. La Fiscalía pide que por estos delitos sea condenado a 127 años de cárcel, además de a indemnizar a las víctimas por las lesiones, la angustia y el síndrome de estrés postraumático del que la mayoría han tenido que ser tratadas.
A través de un auto, el tribunal ha admitido todas las pruebas propuestas por las partes, entre las que se encuentran las declaraciones de las víctimas y de varios policías que participaron en la investigación. El fiscal también quiere que se presenten en la vista oral los forenses que examinaron a las víctimas, así como las psicólogas que después las trataron. Según lo previsto, el juicio se celebrará del 14 al 22 del mes de octubre.
También declarará el experto que examinó la huella, presuntamente de Andrés Mayo, que la policía encontró en el portal donde fue agredida una de las víctimas; y el tribunal visionará la cinta de una cámara de seguridad situada en las inmediaciones del puente que une Matogrande con el recinto ferial, escenario de una de las agresiones imputadas por la Fiscalía; y las dos acusaciones particulares a Andrés Mayo, que fue condenado en León por haber cometido varias violaciones en esta ciudad y en Asturias.
La defensa, ejercida por Jorge Vázquez, reclama la libre absolución del acusado, pues entiende que no hay pruebas concluyentes de su culpabilidad.