LOS RESTOS DE TRES PERSONAS FUERON LOCALIZADOS A 20 METROS DE LA PRIMERA ZANJA, EN LA QUE HABÍA OCHO CUERPOS
P. MERA
P. Mera.A Coruña
Después de varios días sin éxito, los arqueólogos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) consiguieron ayer encontrar la segunda fosa común en la que fueron enterrados parte del grupo de 15 ó 16 republicanos gallegos asesinados en 1937 por los falangistas en el concello lucense de A Fonsagrada, en una zona limítrofe con Asturias.
A primera hora de la mañana, y con la ayuda de una pala con la que el equipo de la ARMH remueve la tierra para realizar las prospecciones, apareció parte del esqueleto de un hombre; a su lado, los arqueólogos hallaron luego los restos de otras dos personas. Del primer esqueleto se recuperaron los fémures, las tibias, una escápula y el cráneo, que estaba fracturado y en el que se observa el orificio de una bala. "El cráneo se rompió debido al disparo, y no por la descomposición", dice Javier Ortiz, arqueólogo que dirige los trabajos, tras un primer análisis. El segundo cuerpo estaba colocado a continuación del anterior, y en uno de los pies aún había restos de un zapato. Del tercero ayer sólo se pudo recuperar un húmero, pues empezó a llover y se suspendieron los trabajos.
Los tres cuerpos fueron localizados a unos 20 metros de la zanja en la que el pasado sábado, día en que la ARMH comenzó los trabajos de exhumación, se localizaron los restos de otros ocho hombres, en el lugar que habían señalado los vecinos del lugar que recuerdan los fusilamientos.
Según esos testimonios, otros cuatro o cinco republicanos que también habían sido fusilados en octubre de 1937 -entre ellos el del líder del batallón, el comandante Moreno- fueron enterrados unos días después en otra zanja, cercana a la primera. Javier Ortiz, cree que esa segunda fosa es la que se localizó ayer, y que en ella hay más cadáveres.
"Creo que la fosa continúa, es más larga", explica Ortiz, que confía en que entre hoy y mañana se encuentren los cuerpos que faltan y finalice la exhumación. Uno de esos cadáveres sería el del anarquista coruñés José Moreno Torres, conocido como comandante Moreno y cuyo cuerpo, según algunos vecinos, fue colocado en sentido perpendicular al del resto de sus hombres enterrados en la segunda fosa.
El Batallón Galicia
Todos ellos, la mayoría gallegos, formaban el Batallón Galicia e intentaban regresar a A Coruña tras la caída del frente republicano en Asturias cuando en octubre del 37 fueron interceptados y fusilados por los falangistas. En cualquier caso, Ortiz subraya que la identidad de todos ellos, que la ARMH ha documentado mediante entrevistas con familiares y vecinos, no se confirmará hasta que los restos encontrados en la fosa sean enviados al laboratorio, donde se les harán las pruebas oportunas que determinen a quién corresponde cada hueso.