M. VÁZQUEZ
M. Vázquez.Santiago
La primera jornada de trabajo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) en O Pino se saldó ayer con el hallazgo de una de la dos fosas comunes en las que en agosto de 1936 fueron fusilados y enterrados cinco vecinos de Boimorto. Un equipo de 10 personas entre arqueólogos, psicólogos y voluntarios de la ARHM iniciaron ayer tarde la prospección de la zona, un monte de eucaliptos de unos 150 metros cuadrados.
Sobre las 19.00 horas varios voluntarios localizaron la primera fosa ayudados por picos y palas. A continuación, los arqueólogos procedieron a delimitar la zona e iniciaron las labores de exhumación de los cadáveres. Xosé Luis Rivas, concejal de Boimorto que colabora con la ARHM, asegura que en la fosa localizada hay dos cuerpos enteros y en "buen estado", aunque de momento resulta imposible realizar una identificación. El equipo de arqueólogos, dirigido por Javier Ortiz, trabajó ayer hasta última hora en la recuperación de los restos, un proceso "lento y delicado" que, como explica Rivas, no se sabe cuánto tiempo podría llevar.
A falta de confirmación oficial, se espera que los restos hallados pertenezcan a alguno de los cinco vecinos de Boimorto que, según los testimonios de vecinos y familiares, fueron conducidos a la aldea de O Amenal el 20 de agosto de 1936. Las pruebas de laboratorio, que se realizarán en el País Vasco, permitirán identificar los cadáveres, que podrían pertenecer a Isidro Filloi López, Andrés Filloi López, Ramón Vázquez Garea, Ramón Sánchez Rapela o Caitán das Quintas. Todos ellos junto a otros seis vecinos de Boimorto fueron trasladados en dos grupos a O Amenal y a Ames, donde fueron fusilados. El equipo retomará hoy los trabajos en O Pino para localizar con la ayuda de una pala la segunda fosa.