EL INFORME DEL CONSELLO DE CONTAS DE GALICIA GENERÓ POLÉMICA ENTRE GOBIERNO Y OPOSICIÓN
T. Suárez / J. M. Gutiérrez.A Coruña
Independientes por Pontedeume y el BNG abandonaron el pleno celebrado ayer en el Concello eumés ante la negativa del alcalde, Gabriel Torrente, de responder a las preguntas de la oposición. El edil rompió la tradición del Ayuntamiento de Pontedeume, en el que siempre se respondió a las cuestiones planteadas por todos los grupos de la oposición. Independientes por Pontedeume, el BNG y el PSOE mostraron su indignación ante la actitud del alcalde. "Es inaudito. Nosotros nos quedamos por respeto a la institución, pero nos parece algo impresentable", comentaba al término de la sesión plenaria el portavoz del PSOE, Agustín Vilariño. "La actitud que tuvieron es fruto de un berrinche. No se dieron cuenta de que no son la oposición, que son el Gobierno. Hablaremos con los demás grupos porque nunca ha pasado algo así", recalcó el portavoz del BNG, Manuel Rei.
Los representantes de los nacionalistas y de los socialistas anunciaron que el PP "va a tener difícil" la consecución de pactos. "Tienen casi cuatro años por delante y con estos modales van muy mal. Si quisieron dar una lección de fuerza se equivocaron porque lo que han hecho fue darla de falta de democracia", subrayó Vilariño, que recomendó a los populares que "recapaciten" porque, según dijo, "perjudican al progreso de Pontedeume".
Los primeros puntos del pleno, entre los que se encontraba la aprobación definitiva del estudio de detalle promovido por Leche Celta S A, fueron aprobados con normalidad por todas las fuerzas políticas. La polémica surgió, aunque este punto también contó con el apoyo de todos los partidos, con la lectura del informe del Consello de Contas de Galicia sobre la actuación de la Corporación municipal durante 2003 y 2004, cuando gobernaban en coalición el PSOE, el PP e Independientes por Pontedeume. "Nosotros entendemos que Pontedeume pasa el examen con buena nota porque el informe sólo recoge meras incidencias. Ahora hay que evitar que esos pequeños fallos no se repitan", dijo el portavoz del PSOE. Rei, por su parte, señaló que "las cuentas están razonablemente bien". Tanto los nacionalistas como los socialistas destacaron que ya se elaboró una relación de puestos de trabajo, tal y como aconseja el Consello de Contas. La oposición restó importancia al informe, pero el portavoz de los populares, Eugenio Otero, afirmó que "no se trata sólo de pequeños errores". Además, Otero acusó a algunos concejales de "cobrar dietas sin justificar".
Las valoraciones de los populares provocaron la ira de los grupos de la oposición. "No entiendo por qué plantearon un debate a todo trapo cuando en la comisión lo ocultaron", dijo el portavoz del PSOE, que destacó el "carácter autoritario" del alcalde. "Da un trato diferente a los grupos y no sólo no responde a las preguntas, sino que no deja hablar", destacó.