T. Suárez / M. Villar.A Coruña
El Aula de Natureza Juan Lembeye del jardín botánico Ría de o Burgo (Culleredo) acogió ayer la clausura del XXXII Concurso-Exposición de Canaricultura. La organización repartió 40 premios entre los ganadores de las categorías de canto, color, postura, íberos y exóticos, en las que participaron 800 pájaros. Además, el VIII Concurso de Dibujo infantil obsequió a 15 de los 150 niños participantes con un canario a cada uno para que aprendan a tratar a los animales.
La junta directiva de la Asociación de Coros y Danzas Eidos entregó ayer las insignias de honor de la colectividad como reconocimiento a la entrega, el trabajo y el apoyo a la asociación y a sus actividades, así como a la cultura tradicional. Las distinciones se entregaron durante una comida de confraternidad.
El grupo de bailes populares IAR, de la Asociación de Vecinos de O Castrillón-Urbanización Soto recibió la insignia de plata por sus 25 años dedicados a la recuperación, conservación, promoción y divulgación de la cultura tradicional. José Antonio López Suárez fue galardonado con la misma distinción como reconocimiento a sus 15 años de trayectoria profesional dentro del grupo instrumental del conjunto de baile Eidos. Milagros Augusto obtuvo la insignia de oro como reconocimiento a sus 25 años consecutivos como bailadora del grupo Eidos.
La iglesia de San Francisco en Betanzos acogió en la noche de ayer uno de los eventos más tradicionales y queridos por los vecinos, el Concierto de la Ilusión, que ofreció la Banda Municipal de Música.
Hace ya una docena de años que se celebra este concierto, una costumbre importada desde Valencia por los dos directores de la banda, Raúl Galán y Juan Antonio Ferrer.
Cada año se incorporan nuevos músicos a la banda y ésta, siempre en estas fechas en las que se festeja a Santa Cecilia, celebra el Concierto de la Ilusión tras recorrer las calles deteniéndose ante las casas de los nuevos miembros y éstos bajan y se suman al grupo, presidiendo la comitiva que cierran sus familiares, mientras tocan varias piezas hasta llegar a la iglesia donde ofrecen el concierto, que todos los años registra una gran afluencia de público.