Jorge Cabezas (A Coruña, 1972) expone su última obra -36 cuadros de gran formato- en una nueva galería, Musaca, en el polígono de A Grela, pero sigue pintando como loco porque tiene otras muestras pendientes en los dos próximos meses, una en Vigo y dos en Madrid. Además, sigue haciendo catálogos y pronto presentará en el Macuf ´Tres y treintaitrés alegres tintas´
Isabel Bugallal
A Coruña
Su casa es el taller. O viceversa. Las puertas están abiertas de par en par y dejan ver la sucesión de cuartos. En todos hay pinturas de Jorge Cabezas, que aparece con aire somnoliento. Hay guitarras eléctricas, discos y carteles de los Beatles. Suena Bruce Springsteen. Es una casa de principios del siglo pasado, de altos techos, con suelos de madera y de baldosa hidráulica. En una de las habitaciones, cuyas paredes están cubiertas por un gran zócalo de madera art nouveau, hay un moderno sofá blanco. En uno de los cuartos contiguos, los botes y tubos de pintura se amontonan sobre un suelo lleno de goterones sobre el que pinta sus cuadros Cabezas.
Después de posar para el fotógrafo, pacientemente y sin rechistar, viene con sus catálogos y, mientras habla sentado en el sofá, dibuja en ellos una dedicatoria con un rotulador.
-Debe ser de los pocos de su generación que todavía pinta y no hace arte multidisciplinar, como llaman ahora al arte contemporáneo, ¿es un antiguo?
-A mí la pintura me parece arte contemporáneo y multidisciplinar. En la pintura hay muchas disciplinas y es contemporánea porque está hecha ahora.
-Maneras de pintar, es el título de su exposición ¿Por el disco de Leño?
-Es casual, estaba oyendo Maneras de vivir y fue lo primero que se me ocurrió. Si en ese momento sonara otra canción tendría otro título. O lo que diga el camarero de la esquina.
-¿Cómo es su manera de pintar?, ¿planifica y sabe de antemano lo que va a hacer?
-Te pones, y que sea lo que Dios quiera.
-¿Y Dios qué quiere?
-Está queriendo que madrugue bastante, menos hoy. Lo de pintar es más sencillo de lo que parece, es ponerse a trabajar y por muy burro que sea uno si trabajas diez o catorce horas algo te saldrá. Es el único sistema que conozco, trabajar todo el día y estar entrenado.
-En esta exposición hay más color, ¿está más optimista?
-Supongo que sí. Pero siempre usé colores. Es instintivo.
-¿Ya no hay escaleras y bicicletas en sus cuadros?
-Aparecen y desaparecen y si las hay que retomar, las retomo.
-¿Le queda pequeño este lugar?
-Pues un poco, pero antes tenía un garaje en Montealto de 300 metros cuadrados, pero aunque tenía luz, era un poco lúgubre para trabajar en invierno, y sobre todo para dibujar. Me veía allí en mi mesita pequeña y parecía que estaba en la T4. No invitaba mucho, la verdad.
-¿Se ha hecho rico?
-A los pintores que exponemos siempre nos preguntáis eso, ¿y a los diputados y picapleitos? No, no me estoy haciendo rico y si me hago rico es asunto mío.
-Se va a ir un año a Nueva York, ¿es un paso obligado?
-Para mis objetivos, sí.
-¿Cuáles son sus objetivos?
-Hacer lo que me salga de las pelotas. Es la única ley por la que me rijo.
-¿Le han becado para ir allí?
-Me he autobecado. Igual me canso y vuelvo a los quince días, pero no creo. Tengo ya apalabrado un apartamento en Brooklyn.
-Que es ahora lo más moderno, y no Manhattan.
-Es más barato. Yo prefería vivir en Manhattan.
-La mayoría de los pintores gallegos ha vuelto ya y ustedes siempre se juntan. Ni Leiro ni Murado están allí.
-Ya, no me importa, haré mi vida. Viajaré a México y a Los Angeles, iré a buenos conciertos e igual ni pinto, aunque una galerista de Nashville con la que coincidí en Barcelona el año pasado cuando exponía en Sargadelos de Barcelona, me lo pidió.No sé, todavía no lo pensé.
-¿Es autodidacta o tiene alguna formación académica?
-Soy autodidacta. Mis estudios se acaban en octavo de EGB.
-¿Ha echado en falta esa formación?
-No echo de menos tener formación académica. Todos los pintores que conozco que pasaron por la Escuela de Bellas Artes son unos coñazos. Cabanas, por ejemplo, no estudió. Ni Alberto García Alix. Con eso me llega. A Alberto lo admiro mucho, tengo mucha influencia suya y de su visión del mundo. Que te pidan un título para ser médico o para hacer una casa, vale, pero para pintar, para emborronar... Se mete el pincel en un bote y ya está. Para eso no hace falta ir a la universidad
-¿Qué pintores le han conmovido?
-Picasso, Pollock, Matisse, Basquiat... y los Beatles, los Chichos y Bruce Sprinsgteen... Y Cuevas, el artista mexicano. De todos tomo algo.