LAS PRESIONES DE LA XUNTA Y LA DENUNCIA DEL BLOQUE NACIONALISTA OBLIGÓ A CAMBIAR DE PLANES
IRENE BASCOY.SANTIAGO
Unión Fenosa mudó ayer por la mañana de planes, dando marcha atrás en su decisión de quemar en la central térmica de Meirama, en el ayuntamiento coruñés de Cerceda, entre 15 y 40 toneladas de residuos procedentes de la central nuclear de Zorita, en pleno proceso de desmantelamiento.
Fue el Bloque de Cerceda el que destapó la polémica, al denunciar que antes de que terminara el mes se iban a trasladar desde Zorita palés "radioactivos" a Meirama. La edil nacionalista Rocío de la Iglesia defendía que ese material había sido clasificado por la propia empresa como "poco contaminante o de baja radioactividad". Sin embargo, fuentes de la Xunta sostienen que se trataba de "material de la construcción que había sido desclasificado por el Consejo de Seguridad Nuclear", es decir, se calificó de no radiactivo.
El temor al escándalo y la oposición de la Xunta convencieron a Fenosa, dueña de la térmica de Meirama y de la central nuclear de Guadalajara, de la conveniencia de recular. La Consellería de Innovación confirmaba ayer que cuando "extraoficialmente" tuvo conocimiento de ese traslado de material se puso en contacto con la empresa para manifestarle su "rechazo" a la operación. Fue entonces cuando la compañía comunicó al departamento del nacionalista Fernando Blanco que el transporte y la quema en Meirama de deshechos de Zorita quedaba "en suspenso". Fernando Blanco declaró ayer que "en ningún caso el Gobierno gallego permitirá la quema en Galicia de residuos procedentes de centrales nucleares".
La Consellería de Medio Ambiente tampoco había sido informada de los planes de Unión Fenosa y cuando saltó la controversia a la luz pública se puso en contacto con la dirección de la empresa que le garantizó que "no se trasladaron ni se trasladarán a Galicia residuos de la central nuclear". Fenosa también se comprometió a que en el futuro advertiría con antelación a las autoridades de cualquier plan de esta naturaleza. Por su parte, la empresa se limitaba a confirmar a este periódico que "no se van a enviar a Meirama ni residuos radioactivos ni no radioactivos de Zorita". A la pregunta de si en el futuro podría cambiar de opinión y quemar deshechos de la central nuclear en Cerceda, desde Fenosa se limitaron a contestar "no se sabe" y que en todo caso se haría "con los permisos pertinentes".
La asociación ecologista Adega también reaccionaba y pedía "la vigilancia con lupa" de Meirama. Su coordinador, Fins Eirexas, se preguntaba por "la razón oculta" para "decidir atravesar medio Estado para quemar unos residuos". A Eirexas lo sucedido le parece "muy raro", pues cerca de Zorita hay otras plantas donde se podrían destruir los palés. También advierte de que Fenosa incurriría en un "delito" si quemase residuos nucleares en Meirama y recuerda que Galicia fue declarada por el Parlamento territorio desnuclearizado, en el que no se puede producir ni almacenar material nuclear.