AGENCIAS | SANTIAGO
Padres y madres de alumnos del colegio CEIP Emilia Pardo Bazán de A Coruña mostraron ayer su "tristeza" y "preocupación" por la intención de la Consellería de Educación de eliminar el Plan Experimental de Galego en los centros escolares de Galicia.
Cerca de una decena de progenitores tanto de A Coruña como de otras comunidades apoyaron ayer, mediante sus testimonios, mantener la docencia bilingüe en los colegios. Aseguran que esta iniciativa, que partió del Gobierno del bipartito, había conseguido "grandes logros", como el que los menores pudieran desenvolverse tanto en gallego como en castellano.
Con la intención de evitar que la Xunta elimine el Plan, exigen a la Consellería que los profesores sean galego parlantes, que mientras impartan las materias en castellano empleen el gallego en las relaciones personales con los niños, también en las actividades complementarias y en los actos que el centro organice como forma de fomentar este idioma.
Los padres también se refirieron al cuestionario que la Xunta ha repartido por los centros de enseñanza. En este sentido, la Coordinadora Galega de Equipos de Normalización e Dinamización da Lingua, organizadora del acto, tachó el texto de "poco serio", "contradictorio", "estrictamente electoral" e "irresponsable" y pidió a Educación que "haga un esfuerzo especial" para que el resultado "no acabe siendo la infravaloración del idioma gallego o su abandono".
Además, piden al titular de la Consellería, Jesús Vázquez, que, una vez completo el cuestionario tenga en cuenta las opiniones de aquellos padres que quieren que sus hijos sean educados en gallego.
"Deseamos el máximo contacto de nuestros hijos con la lengua gallega en el centro, porque nuestro entorno es mayoritariamente castellano-parlante y sus únicos referentes del habla gallega son, en el mejor de los casos, el entorno familiar y la escuela", plasman los padres del Emilia Pardo Bazán en el escrito.
En Galicia hay 23 centros que están acogidos al Plan Experimental de Galego para el ciclo de Primaria, entre el que se encuentra el CEIP Emilia Pardo Bazán. Hasta el momento, éste es el único que ha manifestado públicamente su "indignación" a la medida del Ejecutivo autonómico.