AGENCIAS | CARTAGENA
Una mujer, M.E.B.P., de 48 años, murió ayer en Cartagena a consecuencia de dos disparos de escopeta realizados presuntamente por su marido, A.C.A., de 66 años, que posteriormente se suicidó con el mismo arma, en el primer caso de muerte por violencia de género que se registra este año en la Región de Murcia.
Los hechos sucedieron sobre las 00.30 horas de ayer, cuando el hijo de ambos, de 17 años, regresó a su casa y tuvo que entrar por el sótano del chalé, situado en la calle Villablinos del barrio de Los Barreros, porque la puerta principal estaba inusualmente cerrada con llave, han informado fuentes de la Policía Nacional.
Al entrar, el joven se encontró con el cadáver de su madre en una salita del sótano y con el del padre en el suelo de la cocina de la planta superior, por lo que pidió ayuda a un vecino que llamó a la policía para alertar del hecho.
Al lugar se desplazaron dos ambulancias, pero el personal sanitario sólo pudo confirmar el fallecimiento de ambos. La madre tenía una herida por disparo en el hombro y otra en el vientre, con evisceración, mientras el padre y presunto autor del asesinato, presentaba una en el mentón.
Fuentes próximas a la investigación, que dirige la juez María del Mar Gómez, titular del juzgado de Instrucción número 3 de Cartagena, indicaron que la escopeta que acabó con la vida de la mujer y de su marido pertenece a la marca Franchi, modelo 500 y calibre 12/70.
Fuentes de la Delegación del Gobierno en Murcia informaron de que la mujer, natural de Córdoba, quería separarse desde hacía dos o tres años, y que él, nacido en Cartagena, no lo aceptaba. Además ha añadido que la pareja tenía "desavenencias familiares severas", aunque no constaba ninguna denuncia previa por malos tratos.
La mujer trabajaba como vendedora de cupones, mientras el hombre era taxista, según dijeron vecinos del barrio, que indicaron que ella tiene otro hijo de una pareja anterior.
Los residentes de Los Barreros han mostrado su consternación y su desconcierto tras conocer el crimen. Joaquín Solano, que afirmó conocer de vista a la pareja desde hacía años, señaló que no sabía que tuvieran problemas conyugales, mientras Elvira García, amiga de la víctima, informó de que ella quería separase pero "no dejarlo -a él- en la calle".
Antonio del Amor, otro de los convecinos, indicó que los fallecidos eran "muy buenas personas. Tenían sus altas y sus bajas, como todos los matrimonios, pero nunca se espera nada así".
Las muestras de pésame a la familia y de repulsa por esta primera muerte por violencia machista en la Región de Murcia en este año se han sucedido tanto desde el Gobierno regional, a través de su consejero de Política Social, Joaquín Bascuñana, como del central, por parte de la ministra Bibiana Aído, con la que ayer se había reunido en Madrid.