AGENCIAS | MADRID
La organización de consumidores Facua denunció ayer ante los organismos de Consumo correspondientes a un total de ocho festivales de música por "incluir en sus condiciones cláusulas abusivas". Entre ellas, que solo se permita consumir comida o bebida comprada en los recintos, que no se devuelva el importe de la entrada en caso de modificación del cartel o que no se pueda recuperar una parte del dinero si se suspende el espectáculo cuando haya transcurrido más de la mitad. En concreto, los festivales denunciados son Bilbao BBV (Bilbao), Lite Azkena Rock Festival (Vitoria-Gasteiz) y Kobetasonik (Bilbao), ante la Dirección de Consumo y Seguridad Industrial del Gobierno vasco. Primavera Sound (Barcelona) y Sunfec (Cambrils, Tarragona), ante la Agencia Catalana del Consumo, Festival Arte-Nativo Viña Rock (Villarobledo, Albacete), ante el Instituto de Consumo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El Festival Internacional de Benicàssim FIB Heineken (Benicàssim, Castellón), ante el Área de Consumo de la Generalitat Valenciana, y el Festival Estrella Levante SOS 4.8 (Murcia), ante la Dirección General de Atención al Ciudadano, Drogodependencias y Consumo de la Región Murcia.
Los festivales Viña Rock, Azkena Rock Festival, Kobetasonik, Sunfec y Bilbao BBK Live prohíben explícitamente la entrada a los recintos con comida, bebida. A Facua "le parece curioso" que, por otra parte, se recomiende a los asistentes "beber mucho agua porque hará calor". Con esta medida los consumidores afirman que "se obliga a los asistentes a adquirir la bebida en los establecimientos ubicados en el interior del festival".
Tampoco en el festival de Cambrils está permitida la salida del bajo ningún concepto antes de las 2 de la mañana. El abandono antes de esa hora supondrá el tener que pagar nuevamente el tique de entrada en caso de que se quiera volver a acceder al mismo.
Ante esta situación, Facua pide a todas las Comunidades Autónomas que analicen las condiciones de los contratos de los festivales.
La organización de consumidores explica que la normativa vigente califica de cláusula abusiva " la imposición de cualquier otra renuncia o limitación de los derechos del consumidor y usuario", las acciones que " vinculen el contrato a la voluntad del empresario, limiten los derechos del consumidor o determinen la falta de reciprocidad en el contrato" .