Unos 10.000 dependientes gallegos fallecieron antes de que la Xunta les concediese la ayuda económica a la que tenían derecho por el grado de incapacidad que registraban, según las estimaciones realizadas por la Consellería de Traballo e Benestar. Estas cifras vienen dadas por la demora que existe entre que las familias solicitan las ayudas de la ley de dependencia y hasta que éstas llegan a su beneficiario, un periodo que en algunos casos se alarga hasta un año y medio pese a que la propia normativa establece un plazo máximo de 12 meses.Tras las quejas de varias familias al Valedor do Pobo, Benestar tiene previsto reconocer el derecho de los familiares a cobrar la ayuda de la que no pudieron beneficiarse los dependientes que murieron durante el proceso.
Desde Benestar se está trabajando en un nuevo decreto que agilice los trámites de las ayudas para la dependencia. El objetivo es que la valoración del grado de incapacidad del solicitante se realice en menos de tres meses y que, en el siguiente trimestre, la Administración determine cuál es el programa de atención que más se ajusta a las necesidades del paciente. Con ello se pretende que realizar todos los trámites nunca supere los seis meses.