A. MAULEÓN / P. BURGO | A CORUÑA / VALENCIA
Belga. 35 años. Atleta. Residente en la comarca valenciana de Los Serranos. Fallecido en un accidente de tráfico. El donante de cara del primer trasplante de este tipo realizado en España no es precisamente una persona anónima. Altruismo y confidencialidad son dos de las características tradicionalmente vinculadas a la donación de órganos. Sin embargo, desde la Agencia de Protección de Datos se considera que difundir determinados detalles del fallecido no representa una "vulneración" de la ley que vela por la confidencialidad de aspectos privados de los ciudadanos que, en ámbitos como el sanitario, son especialmente delicados.
Las reacciones no se han hecho esperar. El coordinador nacional de la Organización Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz, expresó el miércoles su "preocupación" por que se dieran a conocer estos datos del donante y del receptor, mientras que el cirujano Pedro Cavadas lo calificó de "intolerable". La legislación actual establece que ni los familiares ni el receptor podrán conocer la identidad del donante.
En el caso del receptor, es él quien puede decidir si desea permanecer oculto o desvelar su identidad, como ha ocurrido en casos precedentes de este tipo de trasplantes, donde el afectado incluso ha ofrecido una rueda de prensa.
Las numerosas peticiones de los medios de información sobre el estado del trasplantado han hecho cambiar de idea al cirujano Cavadas, que, a pesar de que anunció que no volvería a ofrecer datos hasta dentro de, por lo menos, diez días, finalmente han decidido que hoy se celebre una rueda de prensa en el Hospital La Fe de Valencia para explicar la situación.
Esta convocatoria se produce después del mutismo que rodeó ayer la información sobre el estado y la evolución del paciente ingresado. Según avanzó el miércoles el conseller de Sanidad, Manuel Cervera, el paciente evolucionaba "favorablemente" tras la operación de más de quince horas de duración, en la que participó una treintena de profesionales sanitarios entre médicos y enfermeros.
El donante de 35 años de origen belga que donó su rostro para el trasplante era un deportista consumado que vivía en una localidad de la comarca de Los Serranos, en el interior de la provincia de Valencia. El fallecido, que murió tras sufrir un accidente de tráfico, participaba activamente en competiciones de duatlón, una prueba combinada de ciclismo, montaña y atletismo.
Su pasión por el deporte y su excelente forma física le llevó a disputar decenas de pruebas en localidades de la ComunidadValenciana y Castilla La Mancha, en las que se clasificó varias veces en los primeros puestos.
El pasado 15 de junio, el donante, cuya familia se ha caracterizado por su extrema generosidad al autorizar la extracción de todos sus órganos, sufrió un accidente en una competición deportiva que se celebraba en un municipio de la comarca en la que residía.
A pesar del incidente, el altleta acabó la prueba, lo que puso de manifiesto una vez más su gran coraje aunque posteriormente tuvo que apartarse de las carreras unas seis semanas para recuperarse de las lesiones. El deportista volvió a las pistas de tierra a principios del mes de agosto. La noticia de que había sufrido un accidente de tráfico conmocionó a sus compañeros que se encontraban destrozados por la fatal noticia, pero todos mantuvieron la esperanza de que igual que hacía en las competiciones más duras, en esta ocasión también pudiera salir adelante. Sin embargo, su última hazaña ha salvado muchas vidas ya que, además del rostro, la familia donó sus pulmones, corazón, hígado y riñones.