EFE
Pese a que epidemias pasadas como la gripe aviar o el síndrome respiratorio agudo y grave, también de origen animal, sirvieron para que se estableciera un sistema de vacunación obligatoria en animales, "la posibilidad de nuevos brotes continúa existiendo", señaló el informe presentado a la Asamblea Nacional Popular (ANP).
Asimismo, sigue habiendo deficiencias tales como la presencia de aditivos ilegales en productos de origen animal o un mal uso de medicamentos para el ganado, advirtió el documento.
Los legisladores proponen en el informe la concesión de subsidios a la ganadería para eliminar estas malas prácticas, con el fin de financiar tratamientos veterinarios, así como inspecciones nacionales en busca de aditivos ilegales y uso irregular de fármacos en el ganado.
China es el mayor productor ganadero mundial, y se calcula que las epidemias animales le cuestan cada año unos 40.000 millones de yuanes (5.800 millones de dólares, 4.000 millones de euros).
El país no ha reportado por ahora ninguna muerte directa por gripe AH1N1, que ha afectado a alrededor de 3.000 personas.